jueves, 25 de junio de 2015

¿ERES CAPAZ DE DISEÑARTE Y FABRICARTE UN APERO PARA TU PROPIO USO?


Vista general de la pradera
PRESUMO DE LECTORES
Algunos recordaréis una entrada que titulé El Renacer de una Herramienta  donde mostraba como un agricultor&herrero había vuelto a dar vida a un viejo cultivador además de mejorar sensiblemente las características originarias del mismo.
Hoy quiero presentar como un asiduo de este blog también se ha diseñado y fabricado su propio apero, en este caso se trata de una rastra de púas para siembra de pratenses y otras semillas que precisan muy poco enterrado.
En este caso el agricultor&ganadero&ingeniero&herrero&empresario es FranciscoJosé  que tiene su explotación en el andévalo onubense.

EL PROBLEMA
Francisco es un seguidor de la propaganda y catálogos comerciales de todo lo que huela a maquinaria agrícola. Pero también es agricultor con sus necesidades concretas y al final mira, con cierta desilusión, que los catálogos comerciales siempre muestran las grandes extensiones herbáceas, llanas, con buen suelo y que el tractorista siempre “labra mirando al tendido”, pero ¡ay chaval!, la vida no es tan sencilla, no todo es subirte al supertractorguay y darle al joystick de la CVT con autoguiado. No, en el caso de Francisco no es así. Sus parcelas están llenas de pendientes, piedras sueltas, roca madre a flor de piel, zanjas resultantes de erosión por escorrentía…, no, no tiene besanas llanas kilométricas, en su caso o labras con los 5 sentidos o rompes el tractor o te rompes el alma. Pero vayamos a su caso concreto.
Pradera bien nacida de un mes
La siembra de pratenses, en concreto trébol subterráneo, es una mezcla de leguminosas y gramíneas de alta producción y de alto poder alimenticio, para aprovechamiento a diente por el ganado ovino en régimen extensivo, es una de las prácticas agrícola-ganaderas que sigue Francisco José en el Andévalo.
La siembra se hace con una abonadora centrífuga e inmediatamente después se tapa la siembra. Hasta ahora Francisco tapaba la semilla con grada de discos convencional casi cerrada a la que se le adaptaba una rastra de ramas. Por lo “rudimentario” del sistema Francisco pensó en fabricarse un apero con un bastidor como el de un cultivador convencional se pudiera adaptar uno o varios tipo de rastras.
Grada de discos Torpedo
Previo a la siembra, se prepara el terreno con 3 labores de grada (18 discos de 26”). La 1ª labor se hace en invierno, durante los meses de enero o febrero; la 2ª en primavera, abril o mayo; y la 3ª al final de septiembre, unos días antes de la siembra, esta labor se aprovecha para el enterrado del abono de fondo (350-400 kg/ha de P2O5 al 25 % y CaO al 20-30 %)

EL DISEÑO
Francisco aprovechando sus estudios de ingeniería se pone a calcular las fuerzas y sus actuaciones para ir diseñando el bastidor que irá suspendido del tripuntal. Dicho y hecho, se calculan las fuerzas, se dibuja el diagrama de fuerzas, se descomponen las mismas y obtenemos unos valores.
Ahora se definen materiales: tubo estructural, perfil IPN, redondos de acero corrugado…
La rastra, que en si es el apero puesto que es lo único que estará en contacto con el suelo, la forma a partir de un perfil IPN a la que le suelda redondos corrugados que irán a modo de púas. Además monta otro redondo macizo corrugado paralelo al IPN pero de giro libre que es otra rastra para alisar el terreno. El amarre de las pletinas laterales y central, van soldadas a la viga, impidiendo todo tipo de movimiento entre éstas y la propia IPN con púas. Mientras el amarre al bastidor tripuntal es libre y distribuidas respecto al centro del tripuntal con enganche tipo boca de lagarto en vertical, que permite giros desde abajo arriba y viceversa, es decir, pivota.
Diagrama de fuerzas
El pivote está diseñado para impedir el giro, en demasía, hacia delante en demasía y permitir la elevación conjunta cuando se levanta la bomba del tripuntal.
El diseño previo garantiza la libertad al apero en las irregularidades del terreno y contando con que el peso del apero sea superior a la fuerza de rozamiento de las púas clavadas, dado lo mullido del terreno con tres labores.

PRUEBA Y ERROR
Bastidor
Con este primer diseño Francisco se va al campo a probar su apero y por supuesto comprueba, como casi siempre, que el diseño teórico tenía que ser mejorado.
Ahora Francisco opta por el método de “prueba y error”. En primer lugar comprueba que cuando el apero entra en el suelo solo trabaja la 1ª línea de púas y además jugando con la inclinación del tercer punto tampoco mejora la actuación. Además comprueba que la rastra alisadora, que iba en una sola pieza, no sigue bien las irregularidades del terreno.
Al volver a su nave, decide cortar en dos partes iguales la rastra alisadora. Pero para el primer problema la solución no va a ser tan sencilla.
1º diseño
Francisco vuelve a su diagrama de fuerzas y sus componentes. Empieza a dar vueltas a su cabeza y allá que van Fcosα y Fsenα, flechas para arriba y flechas para abajo, ángulos, senos y cosenos, coeficientes de rozamiento, momentos de giro… y efectivamente, como quizá ya alguno ha pensado, el peso de la rastra que en principio parecía suficiente para evitar el giro hacia arriba, no lo es y no se consigue nada más que trabajar con la 1ª fila.
¿Qué hago?, pues o bien se coloca un contrapeso trasero o, la opción que eligió Francisco, poner un tensor de cadena con cierta libertad que impida el giro y anule el efecto indeseable de levantado del apero.
Una vez corregido los problemas se vuelve a salir al campo y voila todo funciona perfectamente.
Resultado final
Por supuesto que alguno encontrará que se podía haber hecho mejor o con otros componentes o... pero lo que hay que remarcar es que es un tipo de trabajo que muchos agricultores lo necesitan y no siempre se atreven: falta de medios, falta de fe en sus propias "fuerzas", no saber soldar (por cierto recomiendo el blog de Ángel Almaraz para coger confianza y sapiencia en los temas de calderería, su blog se llama "repara tu cultivador" y ahí te enseña desde la soldadura hasta elegir materiales, equipos, electrodos...)

Resultado final (detalle)

7 comentarios:

  1. Estupendo articulo Helio.
    El trabajo de Francisco José me parece impecable. Da respuesta perfecta a su necesidad y aunque como bien explicas haya tenido que hacer unas correcciones sobre campo, los resultados son magníficos y lo más importante... resuelve de forma sencilla algo que nadie le ofrecía.
    Posiblemente lo más difícil haya sido tomar la decisión de hacerlo, pero estoy casi convencido de que la ejecución ha sido más sencilla de lo que esperaba. Con todo esto, espero que otros agricultores y ganaderos se animen y den respuestas a sus necesidades.
    Por cierto Helio, muchas gracias por tu mención y el enlace al blog.
    Un saludo.

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  2. "El peor amigo del agricultor: la maquina de soldar"

    Me ha parecido una entrada interesante, pero a la vez un poco cuestionable... Hay que decir que está muy bien adaptar los aperos a nuestras necesidades, pero mucho mejor si esto lo hace un fabricante autorizado o el propio fabricante del apero. Hay varios motivos, pero creo que los más importante son la SEGURIDAD y la RESPONSABILIDAD CIVIL (y PENAL).

    Un apero "homemade" (hecho en casa) está muy bien si solo lo usa el que lo ha fabricado en su finca, no circula con el por ninguna vía pública y no deja que nadie se acerque a él. ¿Por qué? Muy sencillo, si uno se hace daño con el apero se hace daño y punto. El problema viene cuando hay terceras personas y dinero de por medio...

    Un fabricante entrega siempre junto al apero el manual de instrucciones y el certificado CE. Estas 2 cosas son básicas para saber que se puede y que no hacer con el apero. Un ejemplo claro, no cambiar las cuchillas de un rotocultivador con el cardan y la toma de fuerza conectada. Si eso no está escrito, marcado en la maquina o simplemente no se ha contemplado ese riesgo, en el momento de que nuestro tractorista se haga daño, o circulando se nos desprenda una pieza y haga daño a alguien, los responsables somos nosotros, tanto para pagar la indemnización como para ir a la cárcel. Los seguros no cubren los aperos que no están fabricados correctamente al igual que no cubre si se nos desengancha el remolque cargado por una rotura del enganche del tractor hecho por el herrero del pueblo y no está homologado (el herrero se lava las manos ya que no hay facturas, etc.).

    No digo que esté en contra de lo hecho en casa, solo digo que si se puede buscar algún fabricante que nos lo haga, os dé un apero con chapa (o pegatinas) y los documentos que tocan, uno puede dormir más tranquilo. La responsabilidad se paga como el que paga el seguro del coche, pero solo 1 vez al comprar la máquina! (Chollazo, ¿no?)

    Algunos fabricantes (tanto grandes como pequeños) han tenido sustos por no tener contemplados riesgos en sus manuales. ¿Otro ejemplo? ¿Por qué siempre dicen que el mantenimiento se tiene que hacer en una zona limpia y adecuada para el trabajo? Imaginemos que el usuario se pone a cambiar el aceite del tractor en una taller todo lleno de balsas de aceite, el hombre va a sacar el tornillo del cárter, se resbala y se da un golpe en la cabeza (o en cualquier otra parte) contra el tractor. ¿Quién es el responsable? El fabricante del tractor por no contemplar ese riesgo.

    Tenemos muchos fabricantes de maquinaria agrícola que además de fabricar son agricultores y sus máquinas son el origen de su I+D. Solo tenéis que acercaros a sus talleres y decirles mira necesito esta maquina para esta labor, ¿me la haces? El contacto directo con el fabricante es muy importante, con el fabricante he dicho, no el distribuidor que lleva 20 marcas distintas y solo le importa vender a comisión sin pensar en el desarrollo de producto!

    Saludo y no me deis mucha caña! Jajaja

    P.D.: Lo mismo se puede aplicar a cualquier reforma o modificación que hagamos en los remolques, aperos, tractores, etc. Mucho ojo compañeros!

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    1. Pues Carlos toda la razón para ti... pero (¡ya sabes que en la vida siempre hay un "pero"!) el título aclara algo tanto a tu aportación como a la necesidad de Francisco José "... para tu propio uso". Aún así reconozco la enorme responsabilidad que te generas con esto pero también hay que decir que el apero no es complicado y que se usa en una dehesa donde se presume que no circulará nada más que entorno a la casa de labor... y bueno respecto de la frase, que no había oído, "el peor amigo del agricultor: la máquina de soldar" no estoy en absoluto de acuerdo con ella. ¡Ya me gustaría a mi saber soldar y tener equipo para ello!. ¿A quien no le gustaría poder soldar una pletina para dar mas resistencia a no se qué? o ¿soldar este tubo para ponerlo aquí o allí?, en fin hay tantas cosas pequeñas que no haces porque sabes que en la fragua te van a hacer esperar o es algo tan pequeño que son trabajos que no les interesa y los hacen como favor o...
      En definitiva que los dos comentarios anteriores de Carlos y de Ángel muestran dos visiones diferentes e igual de válidas de las necesidades del agricultor y de las responsabilidades que nunca deben obviarse.
      Gracias

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    2. Soy agricultor a título principal, y te daría caña hasta en el D.N.I pero hoy seré bueno simplemente decir que para un agricultor la soldadura y la pala cargadora, son lo que fue para la mujer la lavadora.
      Salu2.

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    3. Pues yo es una frase que he escuchado bastante, sobretodo en los días que llueve y el agricultor tiene que estar parado y se dedica a las tareas de mantenimiento y a algunos inventos caseros.

      Yo no digo que nadie tenga que saber soldar, al revés, debería aprender todo el mundo, pero de manera profesional y consciente de qué, cómo y dónde soldar. Ya que podemos creer que se está reforzando, cuando igual estamos soldando en un punto de concentración de tensiones y al aumentar la temperatura del material base lo estamos volviendo más frágil.

      Hay que ir con cuidado, ya que estas reparaciones que a nadie se le pasaría por hacer en su coche (120 km/h + remolque 750 kg) se hacen muy habitualmente en tractores y maquinaría del campo (25-40 km/h + remolque de hasta 27 t). Con reparaciones, me refiero a hacerse un remolque con un eje de camión, ponerle unos laterales al remolque para cargar más el remolque de lo que dice el fabricante, etc.

      Hay que conocer las consecuencias de lo que hacemos.

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  3. Estoy de acuerdo con lo que comenta Helio sobre saber soldar, en mi caso estuve trabajando algunos años de soldador y aplicar lo que aprendi al campo me ha sacado de muchos problemas, mas ahora que en muchos pueblos ya no quedan herreros o no viven en el pueblo y un fin de semana, que ha dejado de llover, me pongo a sembrar y se rompe una de las barras de sujección del rastro ¿espero a que venga el lunes el herrero para soldarlo?

    saludos

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  4. Eso de poder fabricarte tus propios inventos es algo maravilloso y probarlos en el momento seguido, te sientes un artista y creador de COSAS.

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