lunes, 20 de septiembre de 2021

ALQUILER Y COPROPIEDAD DE MAQUINARIA AGRÍCOLA

¿ALQUILAR Y NO COMPRAR MAQUINARIA AGRÍCOLA?

Siguiendo con el “hilo” de la semana pasada, sobre la conveniencia de los leasings de 2ª mano en automoción, hoy quiero plantear nuevos modelos de disfrute y propiedad de un tractor o, incluso, de maquinaria agrícola en general.

El cambio del modelo de propiedad, el pago por uso y la digitalización a través de plataformas online ha transformado muchos de los sectores más relevantes de la sociedad: compruébese el auge de plataformas como Airbnb, Drivy (hoy Getaround) o FreeNow (antes Mytaxi) en donde se dan la mano la digitalización y la facilidad y rapidez de las comunicaciones con el uso compartido.

El sector agrícola no es ajeno a la tendencia, la demanda del pago por uso está creciendo puesto que hay mucha maquinaria agrícola que solamente se utiliza de forma muy estacional; también influye la enorme tecnificación de algunos cultivos como el viñedo en espaldera, o los olivos en seto o nuevas plantaciones de pistachos y almendros… que demandan maquinaria muy específica.

Ventajas: Las ventajas del pago por uso son varias y que se podrían resumir en:

  • Control de costes: Se usa la máquina que se necesita y cuando se necesita. Además, no hay gastos innecesarios como los derivados del mantenimiento o revisiones o incluso el pago de seguros
  • Mejora de productividad: Alquilando se puede siempre optar por la utilización de máquinas equipadas con las últimas tecnologías y que debe incidir en la bajada de los costes de producción
  • Prueba y evaluación: Con el alquiler, se tiene la mejor forma de probar máquinas antes de realizar una potencial futura compra
  • Fiscalidad: No son nada desdeñables las ventajas fiscales; por ejemplo, con el alquiler se pueden incluir los gastos del mismo en la partida de deducciones fiscales
  • Ausencia de depreciación

Plataformas

No quiero incidir mucho en las plataformas existentes de alquiler de maquinaria, si lo hiciese quizá se podría esto interpretar como publicidad de las mismas; así que solamente me detendré en las aplicaciones que quizá sean más conocidas.

Ploou: Se trata de una plataforma en la que, entre otras cosas, se puede optar por alquilar maquinaria agrícola. Ploou está entre las principales plataformas en Europa.

https://www.youtube.com/watch?v=sIfiPMK4frk

Recorriendo la información de su web, aseguran que pueden alquilar en cualquier punto de España, con la opción de transporte a la localización del cliente. El funcionamiento es similar a plataformas con más solera en el alquiler de vehículos como Social Car.

Ploou ha conseguido que el proceso sea completamente digital, desde la firma digital del contrato, al pago seguro, etc.

La oferta de maquinaria agrícola se centra en tractores, abonadoras, maquinaria de tratamientos...

Un fabricante puntero, multinacional, como John Deere tiene un acuerdo de colaboración con Ploou.

John Deere: La empresa ha decidido ha llegado a un acuerdo de colaboración con la plataforma Ploou para ofrecer en alquiler alguno de sus modelos para el uso por horas o días.

Un tractor de unos 100 CV, de tipo especializado, puede estar alrededor de los 120 €/día y un 8295 R de casi 300 CV se va a los 275 €/día En el precio ya está incluido el seguro.

Alquimaq: En su oferta también se incluyen una sección de maquinaria agrícola donde se puede alquilar tractores, implementos, trituradoras, maquinaria de tratamientos, ahoyadores…

LA COPROPIEDAD

Otra posible forma de reducir costes e inversiones es la copropiedad. Se trata de un modelo muy antiguo con más o menos éxito en función de lugares, pero que está muy extendido en el mundo rural.

La idea es comprar entre varios agricultores algunas máquinas para compartir. Las máquinas adquiridas bajo la copropiedad suelen ser las que se usan pocas horas anuales: sembradoras, aperos muy específicos como los rulos compactadores, los “topos”, abonadoras… es decir, normalmente, son máquinas no autopropulsadas pues las máquinas como vendimiadoras o cosechadoras, al tener más mantenimiento y su uso mucho más profesional, pues suelen estar en empresas de servicios.

La copropiedad ha sido práctica habitual entre agricultores españoles, pero en países como nuestros vecinos franceses, la práctica está mucho más extendida y se ha basado en una copropiedad más y mejor regulada que la tradicional que se puede encontrar en España: poner normas muy claras de utilización en función del clima, de condiciones de cultivo, además de tener perfectamente pactado de cómo se disuelve la propiedad conjunta en caso de desacuerdo o por extinción de la actividad a un socio y el precio en el momento de la extinción.

Ventajas: La ventaja más llamativa es que se reparten los costes entre los socios. Y aquí es donde se descubrirán diferentes formas de implementar la copropiedad. La manera más habitual es hacerlo de forma equitativa entre los socios, pero también se pueden hacer por la superficie que cada cual tiene en el uso de esa máquina o bien por las horas de uso o fijar una comunidad de bienes que a la postre es una empresa formada por uno o varios socios.

Reparto equitativo o proporcional: Con la opción de “equitativo” cada propietario usa la máquina con su propia mano de obra y con su propio combustible. Los gastos de reparación, financiación, seguros también se dividen de forma equitativa.

Con la opción “proporcional” cada propietario tiene una participación en función de las horas de uso o superficie, así, por ejemplo, si compro una segadora ensacadora para lentejas y siembro 50 ha y otro socio 100 ha, parece lógico, que los gastos se dividan en 1/3 para el 1º socio y 2/3 para el 2º.

Comunidad de bienes (CB): Se trata de una figura asociativa muy similar a la copropiedad. La CB se forma para un proyecto concreto y es un acuerdo privado entre autónomos que se llaman socios comuneros y que mantienen su condición de autónomos.

En la CB se debe detallar bien la actividad del negocio y lo que aporta cada comunero (dinero o bien la máquina si ya estaba comprada por uno de ellos) también se debe fijar la participación de cada comunero y lo más recomendable es subir a escritura pública el acuerdo. Una CB tiene su propio CIF y se debe estar dado de alta en el I.A.E.

Los socios comuneros usan la máquina para su propio servicio o para terceros. En cualquier caso las horas de uso deben tener un precio prefijado e ir haciendo los ingresos en cuenta y la emisión de facturas correspondientes. El hipotético pago de impuestos y declaraciones es idéntico al ya seguido como autónomo.

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jueves, 9 de septiembre de 2021

EL “LEASING” EN AUTOMOCIÓN, LOS COCHES ELÉCTRICOS Y LAS AMBICIONES CLIMÁTICAS

¡A VER SI NO TODO ES TAN VERDE COMO SE DICE!

Era diciembre 2020, cuando 75 líderes de todos los continentes presentaron sus compromisos y planes para combatir el cambio climático.

El próximo noviembre (del 1 al 12) se celebrará en Glasgow la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP26, la intención es revelar planes y metas para lograr la neutralidad en materia de emisiones de carbono para 2050.

Esta entrada ha sido realizada con la ayuda de companias-de-luz.com que me han ofrecido una visión que comparto sobre el leasing en turismos y nuestras ambiciones climáticas.

De momento, por lo que les conviene, solo se habla de turismos y en absoluto se habla de vehículos agrícolas, transporte pesado, aviones o barcos, pero es interesante saber por donde están sonando los truenos no sea que nos pille la tormenta (y que al final, nos pillará)

2030: ADIOS A LOS MOTORES DE GASOLINA Y DIÉSEL

Así por ejemplo lo ha manifestado Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, diciendo oficialmente cual es la intención de su gobierno al poner fin a las ventas de coches nuevos de gasolina y diésel de aquí a 2030 y sustituirlos por vehículos 100% de 0 emisiones.

¿Y esto sirve de algo?: El bonito hecho de sustituir los coches de gasolina y diésel por vehículos 0 emisiones, no será nada si no se cambian las pautas comerciales y los hábitos de consumo de la industria. En otras palabras, el objetivo de neutralidad de carbono, solo se podrá alcanzar si los vehículos 0 emisiones disponen de un proceso de fabricación con menos huella de carbono, amén de fabricar menos coches en general.

LEASING DE COCHES: UNA OFERTA QUE IMPULSA LAS VENTAS DE AUTOMÓVILES

Lógicamente, para impulsar su negocio, las concesiones de automóviles fomentan e incentivan la compra de coches nuevos. Pero esta oferta debe resultar atractiva, y una forma de hacerla más apetecible es ofrecer una serie de programas que hagan más accesible económicamente la compra de un vehículo nuevo. Una de las ofertas más atractivas de este tipo es el contrato de arrendamiento con opción de compra (leasing). El principio del leasing es utilizar un coche, normalmente nuevo, a cambio de una renta a la empresa de crédito que ha financiado el arrendamiento. La idea para el particular es poder comprar el vehículo al final del contrato o iniciar un nuevo arrendamiento de un vehículo nuevo.

Ventajas

Quizá la principal ventaja para el particular es que puede conducir un vehículo nuevo sin tener que hacer un pago inicial, y la cantidad mensual (y fija) que acepte pagar decidirá el tipo de vehículo que puede elegir.

En cuanto a las concesionarias, también tienen ventajas pues el programa de leasing les ayuda a conseguir nuevos clientes (mensualidades más fáciles de gestionar) a la vez que retienen a sus clientes.

La mayoría de los compradores optan por comprar un coche nuevo con un nuevo contrato leasing en lugar de pagar una gran suma de dinero para quedarse con el coche, lo que garantiza a los concesionarios un nuevo negocio cada tres o cuatro años. Además, los concesionarios recuperan los coches en buen estado al cabo de pocos años, lo que facilita su reventa. El atractivo de los coches nuevos, la evolución de la tecnología, los interiores más cómodos y seguros y el hecho de que en 4 años el vehículo haya perdido su valor neto. Son motivos que hacen que la mayoría de las veces el particular opte por "perder sus derechos" sobre el vehículo que ha estado alquilando durante 4 años y opte por un nuevo contrato de leasing.

YA, ¿PERO EL MEDIO AMBIENTE? (IMPACTO DEL CARBONO EN LA PRODUCCIÓN DE AUTOMÓVILES)

Alrededor del 40% de la huella de carbono de un coche procede del proceso de fabricación (esta cifra se basa en la huella de su consumo de combustible comparada con la huella de su fabricación) Por supuesto, calcular la huella de carbono de un coche nuevo es extremadamente complejo, ya que hay infinidad de subcontratistas que intervienen en la cadena de producción. Por ello, la huella de carbono suele basarse en el análisis de los economistas, que cuantifican la cadena de suministro calculando la dependencia de cada industria de los productos de otras industrias.

Estos cálculos y análisis dependen, por supuesto, del kilometraje del vehículo tras X años de uso. Puede parecer contradictorio, pero la explicación es sencilla: optar por sustituir un vehículo cada 4 años con el pretexto de que en 4 años los nuevos modelos son menos contaminantes solo tiene sentido si el ahorro de carbono que supone conducir el nuevo vehículo durante 4 años cubre el consumo de carbono para fabricarlo.

Coches más pequeños, menos coches, coches eléctricos

Un individuo que cambiara de un coche grande a uno más pequeño conseguiría un ahorro de CO2 mucho mayor. A modo de comparación, las emisiones de CO2 de un Land Rover Discovery (diésel) son de 270 g/km, por lo que el ahorro de CO2 derivado del cambio a un vehículo de bajas emisiones cubriría las emisiones de CO2 de la fabricación cinco veces más rápido (siempre con esta noción de kilómetros recorridos, en este caso unos 65.000 km para cubrir la huella de carbono de la producción).

De forma más sencilla: conducir vehículos menos contaminantes, mantener el vehículo mientras sea fiable y no cambiarlo tan a menudo como fomentan los programas de leasing, es una buena práctica para reducir tu huella de carbono. Una persona que conduce poco o muy poco y decide sustituir su vehículo, aunque sea por uno 100% eléctrico que no produce emisiones de carbono, debe tener en cuenta la huella de carbono de la fabricación del nuevo vehículo.

¿Qué pasa con los planes de leasing de coches de segunda mano?

La respuesta ecológica podría venir de la mano de soluciones originales como la que proponen distintas casas automovilísticas de Europa, que ofrecen programas de leasing en vehículos de segunda mano. Se trata de una situación en la que todos ganan, ya que la huella de carbono ligada a la producción del vehículo ya es "absorbida" en todo o en parte por su primera vida de uso. Y el contrato de leasing propuesto se convierte, por tanto, en un plus medioambiental para la vida adicional del vehículo. Además, estos vehículos son (relativamente) recientes y siguen siendo mucho menos contaminantes que los vehículos a los que sustituyen.

En conclusión

Los programas leasing son irresponsables desde el punto de vista medioambiental, sobre todo porque los coches no son significativamente más eficientes de un año a otro. Así pues, no hay ninguna justificación medioambiental para comprar un coche nuevo con la frecuencia que fomentan estos planes.

El leasing de segunda mano si puede ser un buen comienzo.

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