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jueves, 16 de marzo de 2023

UN DETALLE, LAS ARANDELAS

Problemas de aflojamiento de tornillos en maquinaria agrícola, esfuerzos, vibraciones, variaciones de carga

DOLOR DE CABEZA COMÚN: ¡LOS TORNILLOS PIERDEN SU PAR DE APRIETE!

Si no eres especial amante de la mecánica, quizá pienses que una “simple arandela” no puede dar mucho de sí, pero la realidad te sorprendería.

La maquinaria debe ser fiable. El aflojamiento de tornillos y pernos no debe ser opción. Comprobar y reapretar las uniones atornilladas tiene un impacto económico muy alto por la enorme cantidad de tiempo que requiere.

Nuestras máquinas agrícolas operan en condiciones extremas, también de temperatura muy dispar, sufren constantes variaciones de cargas dinámicas y de las vibraciones constantes, y a múltiples frecuencias; los problemas de aflojamiento de tornillos es algo que, o bien haces un correcto mantenimiento, o bien puedes tener un “fuerte dolor de cabeza”.

La seguridad depende, en gran medida, de que todo se mantenga unido: ejes; sistemas de suspensión; componentes de frenos; dirección; cosidos de las carcasas; sistema de escape y turbocompresor; llanta con disco; disco con buje…

Par de apriete

Cuando se aprieta un tornillo se debe aplicar un par (producto de esfuerzo por distancia) hasta alcanzar la precarga requerida entre tornillo y tuerca, entre “macho y hembra”.

En cada unión atornillada existe una fuerza axial y una fuerza transversal. La precarga es vital para mantener unidas las piezas y evitar que giren, ya que una eventual pérdida de tensión; provocaría el fallo de la unión atornillada.

Precarga de unión atornillada: Es la tensión generada en una unión cuando se aprieta un tornillo con el fin de evitar el aflojamiento, y la separación, de las partes. Cuando se da un par de apriete al tornillo se dice que la unión tiene una determinada precarga (El par es el producto de la fuerza aplicada por la distancia a la que se aplica)

El par necesario para alcanzar la precarga requerida es la suma de dos pares, veamos:

  • Hay que vencer el par ocasionado por el rozamiento bajo la cabeza del tornillo y la rosca
  • Se debe alcanzar el par estimado de precarga

En cuanto a la magnitud de los dos pares anteriormente citados, el lector se hará una idea si conoce que, de forma aproximada, el 90 % del par de apriete se utiliza para vencer los rozamientos.

Los “trucos” caseros para reducir el esfuerzo de apriete ya se conocen, desde engrasar las superficies de contacto utilizando grasas, aceites, aflojatodo (disulfuro de molibdeno) a la “icónica coca cola”.

Los pares de apriete son diferentes según la calidad de los tornillos, también, por supuesto, de su función.

Pero hay unos factores externos que afectan a la precarga de los tornillos, y de ahí los aflojamientos; estos factores externos pueden venir por la forma de trabajar del tornillo, por ejemplo con esfuerzos cortantes (la vibración con cargas dinámicas en las máquinas agrícolas producen esfuerzos cortantes en los tornillos); o por la existencia de vibraciones; o por los cambios de temperatura…

De tornillos y pares de apriete: Algunos ejemplos, grosso modo, de pares de apriete en tornillos de acero. Para un tornillo 6.8 de métrica 14 y paso 1,5 el par de apriete ronda los 95 Nm

En tornillos clase 8.8, para una métrica 20 y paso de 1,5 sobre 350 Nm

Un tornillo clase 10.9, métrica 20 paso 1,5 el par de apriete estará sobre 450 Nm

Ejemplo de tornillo clase 8.8

Resistencia a la tracción: 8*100 = 800 N/mm²

Punto de fluencia: 8*10= 80 % de la resistencia a la tracción. 80%*8= 640 N/mm²

Tornillo clase 8.8, M10 y paso 1.5; con diámetro 10 mm (8,16 mm de diámetro del núcleo; sección de 52,29 mm²) tendría: 41.840 N (4266 kg) de resistencia a la tracción y 33.472 N (3413 kg) de límite elástico.

Lo que ocurre es que los tornillos raramente trabajan a tracción pura en las utilizaciones normales en agricultura; su forma de trabajo corresponde más al cizallamiento. Para el cálculo de la resistencia a cizalla (corte) se hace igual pero en este caso se toma el 70 % de la tensión de fluencia.

LAS ARANDELAS

Para qué sirve una arandela: Lo primero que hay que saber es la función de la arandela. Una arandela se encarga de repartir la presión de un tornillo o tuerca. Con la arandela se protege el material atornillado, evitando que las fuerzas se ejerzan en puntos muy concretos; las uniones se fortalecen.

Tipos de arandelas

Arandelas planas: Son las más comunes y aunque se hacen en diferentes materiales, lo más común es encontrarlas en acero galvanizado e incluso inoxidable.

Arandelas dentadas: Se suele emplear para disminuir el efecto de la vibración que sufre el tornillo. Disponen de un dentado interno y externo. Normalmente se fabrican en acero, pero también las hay en carbono.

Arandelas cónicas: También conocidas como Belleville (en honor a su inventor Julien Belleville, 1835) o muelle de disco cónico. Su forma tronco-cónica le proporciona un comportamiento elástico que consigue fijar el tornillo con gran fuerza e impide en gran medida el aflojamiento.

Arandelas elásticas: Fácilmente reconocibles por estar partidas, con un extremo más elevado que el otro. Al apretar, la hélice absorbe esfuerzo y queda completamente plana. Se le conoce comúnmente como arandela grower. Su uso asegura a las uniones atornilladas una distribución uniforme de las cargas, convirtiéndose la sujeción en muy efectiva. Pero además, al disminuir la carga por efecto de las vibraciones, y durante, un periodo, la grower es capaz de seguir suministrando esa resistencia para impedir el aflojamiento del tornillo y tuerca o pieza roscada.

Preparando el test de Junker

Se fabrican en aceros de alto carbono (para conseguir la hélice que haga de resorte) con tratamientos superficiales (cincado electrolítico, galvanizado) y también en inoxidable (industria alimentaria o química) e incluso en titanio para ambientes muy agresivos.

Por supuesto que hay más arandelas (por ejemplo, las de estanqueidad) pero no vienen al caso que nos ocupa.

Arandelas de bloqueo por cuña: Son el objeto de este artículo y se describen a continuación.

ARANDELAS BLOQUEO POR CUÑA

Son arandelas que, gracias a su geometría, bloquean la unión atornillada evitando que se pueda aflojar por vibraciones, cargas dinámicas, etc. Garantizando que no habrá que reapretar aquellos tornillos donde se instalen.

Para realizar su trabajo, obligatoriamente, deben colocarse por parejas. Su forma de trabajo no es por fricción como otras arandelas, si no por tensión. En realidad, su forma de trabajo está en su propia geometría.

Las arandelas llevan en su cara de trabajo unas levas por un lado y por el otro un estriado radial. Como ya se ha comentado, el sistema debe trabajar en pareja y enfrentando el estriado con las levas.

Por la geometría que conforma el sistema de leva-estriado, para aflojar es necesario dar un sobrepar que permitiese superar la pendiente, en este caso ascendente, de la cuña.

Tornillo con arandelas de cuña

Cuando el tornillo se aprieta, los dientes de las caras externas de las arandelas se asientan, tanto en la base del tornillo como en la superficie de contacto, dejando marcas en ambos. La fuerza de amarre creada por el tornillo, mantendrá la unión atornillada sin cambios. Los resultados son espectaculares incluso para uniones atornilladas incluso expuestas a vibraciones severas y cargas dinámicas.

Observando los croquis anexos se comprueba que el ángulo alfa es mayor que el ángulo del paso de rosca beta y así se crea un efecto cuña que evite que el tornillo gire y se afloje.

En la cara exterior de ambas arandelas se hace un dentado para agarrarse a la superficie.

Cuando el elemento de sujeción es desatornillado, se producirá deslizamiento entre las dos arandelas. La arandela superior está agarrada por la parte dentada a la tuerca o a la cabeza del tornillo. La arandela inferior no girará debido a que los dientes se encuentran asentados en la superficie de contacto.

Cuando las levas se deslizan una sobre la otra, inicialmente aumentará la carga de sujeción del tornillo al estirarse, para luego ceder cuando sea superada la resistencia de las levas.

Una vez que se haya realizado el apriete de la unión atornillada, la precisión de la geometría de las levas prevendrá cualquier aflojamiento debido a vibraciones, ya que en caso de que el tornillo intente girar, aumentará la carga. A este efecto se le llama bloqueo por cuña; no es un bloqueo por fricción.

Apriete y aflojamiento con arandela cuña

Este efecto de cuña es lo que consigue que este tipo de arandelas no puedan aflojarse de forma accidental.

PRUEBA DE LABORATORIO Y CAMPO DE LAS ARANDELAS DE BLOQUEO POR CUÑA

La experiencia en “laboratorio”

Contaremos como fue. Tras varias conversaciones telefónicas, quedamos con Aida, técnico de la empresa Nord-Lock para que nos mostrase esas arandelas “milagrosas”. Tras la presentación “física” de las arandelas se procedió a simular el trabajo de las arandelas; para ello se utiliza un dispositivo que es un acelerador de vibraciones (es decir intenta simular las vibraciones de los tornillos pero de forma muy rápida, para poder realizar el experimento en corto espacio de tiempo) El experimento se denomina test de Junker y se usa para comparar como se comportan los diferentes métodos de bloqueo cuando son expuestos a movimientos transversales bajo la cabeza del tornillo o tuerca; a la par que se mide, de forma continua, la tensión.

Durante la realización del test de Junker (conforme a la norma DIN 65151), el gráfico muestra cómo la fuerza de amarre de todas las aplicaciones se reduce drásticamente después de unos segundos, a excepción de las arandelas Nord-Lock. Todas las demás soluciones se basan en la fricción, en lugar de en la tensión, para asegurar la unión atornillada. La geometría constituye un método de bloqueo fiable para controlar la tensión a lo largo del tiempo. Esto previene las costosas paradas productivas o los potenciales accidentes.

Test de Junker: Se trata de una prueba mecánica que estandarizó el ingeniero Gerhard Junker en 1969 para intentar cuantificar el autoaflojamiento de uniones atornilladas. En la actualidad la normativa del test la recoge la DIN 65151.

El test de Junker determina el punto en el que una junta atornillada pierde su precarga al ser sometida a una carga mediante vibración. Es una prueba muy utilizada en ingeniería para determinar el aflojamiento por vibración.

Test de Junker

Se comprobaron varios tipos de arandelas y tuercas: arandela plana con tuerca normal; tuerca antiaflojamiento con nylon; arandela grower con tuerca normal; arandela cónica. Y por último se probó la arandela objeto de este estudio, la nord-lock y con una tuerca normal. El resultado fue espectacular (ver gráfica) y es que se consigue un sistema que no se puede aflojar de forma involuntaria; incluso para el aflojamiento voluntario hay que provocar un sobrepar para vencer el efecto de cuña bajo el tornillo o tuerca.

La experiencia en “campo”

Una vez que se realizó (julio 2022) las pruebas de laboratorio, quisimos comprobar el funcionamiento del sistema en la realidad. Para ello se han dispuesto de dos ensayos en campo, por una parte en el tractor, y por otra parte en un cultivador randsome (rabo de gorrino) de 11 brazos.

Dos precauciones que hay que conocer antes de realizar los ensayos. La primera precaución que conviene aclarar para usuarios de este tipo de arandela: si se instala la arandela en cuña, no se puede compatibilizar con otro tipo de arandela porque entonces perdería la eficacia del diseño.

La segunda precaución es conocer el tipo de acero de los tornillos (si son inoxidable, o acero cincado) e instalar la arandela del mismo acero y así evitar posibles corrosiones del tipo galvánico.

En tractor: Se ha procedido a instalar estas arandelas en la unión de los contrapesos traseros al disco. El tractor es un antiguo, no viejo, John Deere 1640. La unión del contrapeso

al disco se realiza por medio de 6 tornillos.

En apero: Se ha procedido a atornillar las golondrinas de 5 brazos en un cultivador de 11 brazos. Cada golondrina se une al brazo (40*40) con 2 tornillos. Se ha realizado en la mitad de los brazos para así poder comparar con las uniones convencionales.

Hasta el momento solamente se han realizado 28 h de trabajo con el tractor y que se han repartido de la siguiente forma: trabajo con cultivador (17 h), transporte (8 h) y trabajos con pulverizador (3 h)

De momento las uniones no presentan ningún tipo de problema y tampoco han sufrido ningún aflojamiento visible. Por supuesto es pronto para certificar el resultado y desgraciadamente no dispongo de llave dinamométrica para poder medir los pares de apriete; sin embargo, seguiré vigilando el experimento y en algún artículo futuro informaré del mismo.

Nota: Las horas de trabajo referidas se refieren a horas del cuentahoras del tractor, no de reloj, por lo que la estimación de horas reales de trabajo es de un 20 % más.

Otra utilización frecuente y muy interesante es la utilización de estas arandelas en las uniones disco-llanta y que tantos problemas ocasiona a muchos agricultores. En este caso la opción ideal son las tuercas con arandela.

A considerar

Tuerca para ruedas

En cuanto a la instalación se hace como con cualquier arandela. Por supuesto si se utiliza el sistema de arandela en cuña se debe saber que trabajan en pareja, luego obligatoriamente irán dos arandelas. Tampoco se deberá colocar la arandela en cuña con otras arandelas pues entonces se pierde el efecto de la cuña.

Las arandelas de bloqueo por cuña son arandelas totalmente reutilizables. No se debe pensar que el sobrecoste de adquisición no compensa, pues son 100 % reutilizables.

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De tornillos y roscas 

domingo, 29 de enero de 2023

EJES Y ÁRBOLES DE TRANSMISIÓN O COMO EN MECÁNICA NADIE DA DUROS A 4 PESETAS

¿EJES O ÁRBOLES DE TRANSMISIÓN?
Me gusta esta entrada porque a pesar de ser un tema “árido”, es capaz de orientar al lector sobre la coexistencia de dos caminos en el diseño mecánico, caminos normalmente divergentes: el camino de la calidad o aquel que discurre por el abaratamiento de costes.

Quiero hacerme entender eligiendo como ejemplo un componente poco visto: los ejes y los árboles de transmisión.

Tanto el eje como el árbol tienen la función de guiar el movimiento de rotación de alguna pieza. Pero para ser más preciso, definamos eje y árbol:

Eje: Es un soporte para piezas inmóviles o rotatorias pero que no transmite ningún momento de giro. El eje no gira, tampoco transmite potencia o momento torsor.

Para su diseño se puede considerar como una “viga estática”. Sus solicitaciones lo hacen trabajar solamente a flexión. En el caso más “visual”, piense el lector en el eje delantero del tractor; éste soporta las ruedas y sobre el cual gravita la parte de peso que se descarga sobre él.

Son piezas con enorme variación de carga estática por transferencia de carga y por picos de carga dinámica debido a la especial naturaleza del terreno extraviario.

Como el montaje de las ruedas se realiza en los extremos es habitual que se observen los ejes con diferente sección en su longitud, teniendo más diámetro en el centro para incrementar la resistencia en esa zona que es justo donde la flexión ocasiona las mayores solicitaciones. Además, ese ensanchamiento, en los ejes de tracción, se utiliza para albergar el mecanismo diferencial.

Árbol: es un “eje” (por ello también se denomina eje de transmisión) que gira; por lo cual suele tener sección circular. En este caso se transmite esfuerzo motor, potencia, es decir momento torsor y velocidad angular entre dos o más elementos.

Obsérvese por lo tanto que, en el caso del árbol, las solicitaciones son por esfuerzos de torsión ya que hay acción de un par de fuerzas, resultado que el cálculo de un árbol es mucho más complejo que el del eje.

Lo habitual es que el árbol monte elementos como engranajes, poleas, volantes de inercia, frenos, embragues, acoplamientos, rodamientos y cojinetes, etc.

 

PAR Y ROTURA DE EJES

El diseño de árboles de transmisión resulta una tarea compleja, realizada en su mayoría por los profesionales en ingeniería mecánica y es que el diseño de un árbol o eje de transmisión es uno de los procesos más críticos del diseño del conjunto de una transmisión.

Eje y árbol 

Potencia constante; par un continuo “sube-baja”

En un tractor la potencia que entrega el motor se mantiene constante a lo largo de toda la cadena de transmisión, desde el motor hasta las ruedas. Así que, lo mismo sería medir potencia en el volante motor, que en las ruedas o en el eje de la toma de fuerza (salvo pequeñas pérdidas por rozamiento, por eso hay pequeñas disminuciones, ¡nunca aumentos!) Sin embargo, con el par no pasa esto y cada vez que se ponen en contacto una pareja de engranajes, el par varía, aumentando o disminuyendo según disminuya o aumente las velocidades de rotación.

La magia: Si la potencia de un motor no puede multiplicarse en una transmisión, como si de una caja mágica se tratase, en el caso del par ocurre todo lo contrario. Y es que el par puede subir o bajar simplemente cambiando la velocidad de giro del árbol.

Con este sencillo ejemplo se entenderá: Imaginemos un eje al cual llegan 100 Nm mientras gira a 2.000 rev/min; mediante un par de engranajes se baja las revoluciones a la mitad, 1000 rev/min; entonces el par de salida, “mágicamente”, se multiplica por 2 y pasa a ser de 200 Nm.

Lo mismo ocurre en nuestro tractor, con una diferencia y es que, en nuestro tractor, entre el motor y la reducción final, normalmente una epicíclica, suele haber una “cascada” de parejas de engranajes entre medias; engranajes rectos, cónicos, helicoidales… Lo habitual es que según va pasando el movimiento desde el motor, se vaya multiplicando el par, el momento, al mismo tiempo que se va reduciendo la velocidad de giro; de tal forma que la velocidad de rotación en las ruedas de nuestro tractor tiene un enorme par de tracción, pero giran a muy baja velocidad.

La relación par y potencia

El par o momento en cada eje de nuestro tractor proviene del par “origen”, el denominado par motor. El par motor es la “fuerza” que tiene el motor debido a los “pistones” que empujan y obligan al cigüeñal a girar.

Si el par motor es la fuerza de empuje que va a tener un eje donde podemos obtener dicho par, la potencia es ese “mismo concepto”, pero considerando el tiempo que se ejerce la fuerza.

La potencia (N, medida en Watios) depende del par (M, medido en Newton metro) y también del régimen de giro (ω, radianes por segundo) es decir, de la velocidad de rotación:

N (W) = M (Nm) x ω (rad/s).

A la postre, en las ruedas del tractor se dispondrá de un par de tracción que es el proporcionado por el motor y multiplicado por la relación de reducción en la transmisión.

Eje de Joskin
Ejemplo: Sea un tractor que en cierto momento dispone de un par o memento en las ruedas de 10.000 Nm y con una velocidad de giro en las ruedas es de 30 rev/min (en una rueda de llanta 38 sería aproximadamente 10 km/h)

Pasando revoluciones por minuto a radianes por segundo: (30/60)*2π= 3,14 rad/s

La potencia, N, será:

10000 Nm * 3,14 rad/s = 31416 W = 31,4 kW, aproximadamente unos 43 CV

Lo que importa es el par

En el diseño de un eje, o un engranaje, en lo que se piensa es en “el par”. Poco importa la potencia, el factor limitante será “el par”: par de flexión, par de torsión, de cizalladura, par a transmitir… Par, o pares, son los que van a definir el diseño de una de las carcasas de transmisión del tractor, del diámetro y “calidad” del bulón, del tornillo…

Un detalle, grosso modo: si un eje se diseña para la misma potencia, pongamos 100 CV, pero va a girar a 1800 rev/min, el diámetro podría estar alrededor de los 50 mm; pero si se quiere que el eje, para la misma potencia, gire a por ejemplo 400 rev/min entonces el diámetro deberá ser de unos 85 mm

 

DISEÑO DE EJES DE TRANSMISIÓN

El diseño constructivo consistirá en calcular la elección de materiales, los tratamientos térmicos y los acabados superficiales.

Hecha esa elección, el siguiente paso es calcular los diámetros de los diferentes tramos. Las medidas deben ser siempre, dentro de lo posible, normalizadas; hecho indispensable para abaratar costes, sin perder calidad.

¿Par o potencia?

Ojo a un claro marchamo de calidad, y es que el ingeniero de diseño debe poner mucha atención en conseguir un fácil montaje y desmontaje para futuras, y potenciales, labores de mantenimiento.

Configuración geométrica

En primer lugar, se debe conocer lo que se “montará” sobre el eje, por ejemplo, engranajes. De esta forma ya se puede seleccionar el sistema de fijación de cada elemento sobre el eje y por supuesto la longitud de dicho eje.

Como norma general se debe reducir la longitud de los árboles a calcular, tampoco son recomendables los voladizos siendo siempre lo más aconsejable que los árboles queden situados entre dos apoyos y así reducir momentos flectores y pandeo.

Otra “norma general” es que los ejes se apoyen, siempre que sea posible, en dos puntos; de esta forma se reducen problemas de alineamiento (por 2 puntos solo pasa una recta) El lector comprobará que, en multitud de ocasiones, por razones de deformación, piénsese por ejemplo en algunos cigüeñales, no hay opción para ello y entonces hay que elegir más apoyos. Así se consiguen los sistemas denominados hiperestáticos.

Los ejes sobre los apoyos, normalmente rodamientos, transmiten fuerzas radiales, axiales y tangenciales que son las que generan los diferentes esfuerzos: flexión, torsión, cortante, carga axial.

En cuanto a la ubicación de los engranajes, poleas o levas, se debe procurar que queden cerca de los apoyos, así se consigue disminuir el momento flector.

En cuanto a las especificaciones de diseño, las dos fundamentales son la velocidad de giro y la potencia de transmisión necesaria.

Esfuerzo y resistencia

Los esfuerzos que predominan en un árbol de transmisión son de torsión y flexión, también, con menos influencia, se encuentran esfuerzos de pandeo y de cizalladura.

Eje de torsión, no motriz, de un remolque
El cálculo de resistencia se realiza con base al cálculo de los momentos flectores y torsores así como de los esfuerzos axiales y de cizalladura.

Conocer las reacciones sobre los soportes permite conocer las solicitaciones sobre las secciones del eje. El estudio se realiza sobre cortes “diferenciales” del eje por procedimientos de cálculo que se denominan elementos finitos.

Así se va verificando la resistencia del eje tanto en condiciones de carga estática, como de carga dinámica e incluso solicitaciones denominadas de “fatiga”.

En el cálculo es habitual, aplicar un coeficiente de seguridad, no de “ignorancia”, y para eso se elige un criterio que considere la influencia en la fatiga de los materiales por la fluctuación de los esfuerzos; también hay otros criterios como son aquellos que se basan en los momentos torsores y flectores máximos.

Materiales

Conocidas las solicitaciones y secciones, y aplicando los coeficientes de seguridad adecuados, se debe pasar a la selección del material para su fabricación, también su acabado.

En ingeniería mecánica, es decir en nuestro tractor, el material más utilizado para árboles de transmisión es el acero; pero hay muchos tipos de acero.

Se seleccionan aceros con bajo contenido en carbono, aunque en función de los cálculos realizados, resistencia y rigidez se puede optar por aceros de mayor o menor resistencia.

"Tácticas de guerra": Reducciones traseras epicíclicas en
 los cubos de ruedas para reducir el par en palieres
Lo siguiente es calcular la rigidez que debe tener el eje. La rigidez sirve para evitar que existan deformaciones que sobrepasen el límite permisible y penalicen a las piezas que van montadas (engranajes, poleas…). El módulo elástico (módulo de Young) del material es el que marca la rigidez del árbol de transmisión; así como su forma, momento de inercia de la sección.

Lo habitual es utilizar aceros de bajo contenido en carbono, estirado en frío o laminado en caliente como son los tipos ANSI 1020 -1050, con módulos elásticos similares. Si los módulos elásticos son similares significa que la diferencia de rigidez la proporcionará su sección.

Deflexión: Se produce, especialmente en los puntos donde se colocan los engranajes, por solicitaciones de flexión o esfuerzo cortante.

Deformación por torsión: Especialmente en los apoyos. También hay que considerar las deformaciones que se producen por los ajustes de elementos como rodamientos en el árbol de transmisión.

Resonancia: Frecuencias naturales y fenómenos de resonancia: Cualquier árbol de transmisión real, es decir con masa, tiene una frecuencia natural de vibración. Dicha frecuencia depende de la configuración del árbol, de la rigidez, es decir del momento de inercia, del material y su forma, de su módulo elástico, y de su masa (dimensiones y densidad)

En el giro habitual del eje de transmisión, se genera una deformación que llega producida por la propia fuerza centrífuga y que a la postre resulta una vibración.

Si la frecuencia de la vibración producida, llegase a coincidir con la frecuencia natural del eje, entonces se alcanza el conocido como efecto de resonancia.

El resultado puede ser incluso catastrófico pues se llega a aumentar la deformación hasta el colapso del eje. Los diseñadores, para evitar estos problemas, intentan que la frecuencia natural del eje sea al menos 2 veces mayor que la velocidad angular máxima que pueda alcanzar ese eje.

Otras consideraciones: Hay varias consideraciones que marcarán la diferencia en calidad de los diseños. Veamos algunas de estas consideraciones:

  • Siempre se intentará que los apoyos como cojinetes y rodamientos, se sitúen lo más cerca posible de los puntos donde se presumen cargas elevadas
  • Con idéntica finalidad, se intentará que se concentren las tensiones en puntos de cambio de sección del eje, para ello se tiende a radios amplios en los cambios de sección
  • Las vibraciones siempre acarrean problemas, para reducir su acción, se debe cuidar la fijación de los soportes a la par que se debe hacer un cuidadoso equilibrado dinámico
  • Los árboles huecos, y a mayor diámetro, permiten mejorar el comportamiento frente a vibraciones. Su hándicap reside en el precio de fabricación, pero de ahí que este detalle constituya un marchamo de calidad

Ojo a las tolerancias: puede pensarse que fabricar con tolerancias muy estrictas significa mayor calidad, y sin duda la respuesta a ese pensamiento es sí, pero especificar una tolerancia muy estricta cuando no es necesario para el elemento diseñado significa encarecer exponencialmente el coste de fabricación. Es decir, no tiene sentido diseñar con tolerancias de “relojero” si se está diseñando el palier del tractor y no es lo mismo la tolerancia de un árbol de levas que la de ese mismo palier.


Árbol estriado
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Ya he publicado algún artículo, en esta misma cabecera, de la misma naturaleza que el actual:

 By: Catalán Mogorrón, H.


miércoles, 11 de enero de 2023

LA CREATIVIDAD NACE DE LA NECESIDAD

Bomba de pistones movida desde el cigüeñal
LA INVENTIVA NACE DE LA NECESIDAD COMO EL DÍA NACE DE LA NOCHE OSCURA

Cuando soplan los vientos del infortunio, cuando las adversidades se ceban en nuestras plácidas vidas, es cuando se generan oportunidades. De las crisis nace la inventiva; la ausencia de recursos económicos obliga a “tirar de imaginación”.

En este artículo repaso algunos inventos que, por su inventiva o su aporte, me han parecido dignos de ser enumerados. Ni remotamente están todos los que son, pero si, a mi juicio, son todos los que están.

Einstein: “la crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y los países, porque la crisis trae progresos”; “Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia”; “Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía”

ALGUNOS “INVENTOS”

Conversión de tractor ST a DT

Un invento un tanto añejo, pero la complejidad de la “inventiva” se las trae. Se trata de un kit de conversión de simple a doble tracción.

No fueron pocos los que en los primeros años de la “tractorización” adquirieron un tractor simple tracción. Con el paso de algunos años llegaron los tractores doble tracción (eje delantero motriz) y solo había 3 opciones: o seguir con nuestro tractor ST, o cambiar de tractor o… ¡dotar al tractor ST de un eje motriz!

El kit lo vendían con las piezas y claras instrucciones de montaje. Eran otros tiempos, los servicios técnicos de los fabricantes no estaban tan extendidos y la confianza que había con talleres independientes era mucho mayor.

Convierte tu tractor ST en DT

Bomba hidráulica de pistones

Gran envergadura mecánica es la que tiene el siguiente “invento”, solo apto para los entendidos en hidráulica.

Se trata del montaje de una bomba de pistones para crear un circuito hidráulico independiente al del propio tractor. A un tractor antiguo, al cual le quedan aún muchas horas de “ronroneo”, con circuito hidráulico de tipo centro abierto, se le ha sumado una bomba de pistones, centro cerrado y load sensing.

La bomba, una Danfoss K2L, de 45 cm3, de caudal a la demanda, se acciona mediante una doble junta cardan que recibe el movimiento directamente desde la polea del cigüeñal.

La bomba es capaz de funcionar en continuo a 2900 rev/min (revoluciones que jamás alcanzará el Perkins que la mueve) y proporciona, a 2000 rev/min, 90 L/min con una presión de 200 bar (se ha tarado a 200 bar para evitar posibles roturas, aunque puede subir a 260 bar)

Válvula de freno con válvula de compensación y depósito de aceite con radiador

Depósito aceite y radiador
En el mismo tractor también se ha montado una válvula de freno para el remolque. A la par se ha equipado con una válvula de compensación para que, independientemente, de que se pise el pedal derecho o izquierdo, la válvula funcione correctamente.

También se ha montado un distribuidor Nordhydraulic (Hydac) específico para palas de tractores, de centro cerrado que se alimenta de la bomba de pistones load sensing. Para terminar de “rizar el rizo” se ha colocado un depósito de aceite con su propio radiador (Asa hydraulik) con velocidad variable en función de la temperatura.

En fin, una “virguería” que convierte a un antiguo tractor en uno con una capacidad hidráulica envidiable: hasta 3 bombas de engranajes, centro abierto, para elevador, servicios internos y dirección y 1 bomba de pistones, centro cerrado load sensing, para la pala.

Remolque autocargador de forraje

Si, ya sé que lo normal es comprar el remolque autocargador, pero si la necesidad aprieta, si no se te da mal la mecánica, si el dinero escasea… Es el caso de un ganadero británico que ensilaba con subcontratas; un día pensó que quizá pudiese ahorrarse el dinero que pagaba a la empresa de servicios y “fabricarse” su propio remolque autocargador.

Varias noches en vela, discurriendo, pruebas en su pequeño taller. Al final se decidió por añadir una picadora-segadora a su remolque basculante de 30 m3 (unas 10 toneladas cargado con su forraje). La experiencia fue todo un éxito porque el corte de la segadora era más preciso que el empleado por las cosechadoras de las empresas de servicios.

Aporcadora para rellenar zanjas

En este caso un compañero quiso abrir zanja para enterrar la tubería de riego. Llamó a una empresa de movimiento de tierras y le hizo la zanja. El problema vino a la hora de cerrar la zanja abierta y ya con tubería principal de riego instalada.

Las “pelas” siempre son problemas, y tras el “tira y afloja” no hubo entendimiento. El compañero se planteó resolver el aporcado de la zanja por sus propios medios.

Con “hierros de desguace” y su equipo de soldadura, consiguió fabricarse dos hojas, cada una de 3 m, colocadas en un bastidor que se engancha en el elevador frontal del tractor. Las hojas se conforman en forma de V y se les ha dotado de sendos “patines” para conseguir que vayan dibujando el terreno sin que se claven. El resultado es totalmente satisfactorio.

Bomba hidráulica de engranajes

En multitud de ocasiones nuestro viejo tractor necesita, por modificación o compra de los aperos, mayor caudal hidráulico. Una solución muy socorrida es optar por una bomba de engranajes que se mueve mediante una polea accionada, por ejemplo, por la correa de la bomba del agua. A esta bomba se le suele poner un distribuidor que sirve para alimentar una barredora de sarmientos o una despuntadora.

Peldaño hidráulico

En este caso, un compañero con problemas de movilidad no quiso que su deficiencia física le impidiese acceder a su querida máquina. Se le ocurrió dotarle de un peldaño hidráulico y además que fuese pivotante. También, ya puestos, ha colocado un nuevo escalón, más estrecho, junto al guardabarros, y eso permite que cualquier otro conductor pueda acceder sin problemas sin tener que usar su dispositivo de elevación.

Radiadores de aceite

Son muy habituales la colocación de radiadores para enfriar aceite de transmisión e hidráulico. Las demandas cada vez mayores de aceite para servicios externos que exigen diversas máquinas (barredoras, despuntadoras, prepodadoras, trituradoras...) hace que el aceite del tractor esté sometido a más exigencias que las originalmente planeadas por la ingeniería de diseño del constructor. En estos casos puede ser muy conveniente colocar

radiadores para bajar la temperatura.

Algunos arreglos “menores”

Destaco aquí algún ejemplo mucho menos llamativo, pero que por su facilidad (lo he hecho yo que soy un zote total en estas lides) y bajo coste pues puedes “customizar” la cabina de tu tractor.

Vinilo líquido: El vinilo líquido está de moda. Sin necesidad de ser un “manitas” de la pintura puedes conseguir acabados bastante dignos, y lo mejor de todo, es una pintura que se puede eliminar sin dañar la pintura original.

El vinilo líquido es lo que su propio nombre indica, vinilo en estado líquido. Se puede aplicar con pistola aerográfica (las de pintura) o bien si solo se trata de aplicarlo en una zona pequeña, entonces se puede comprar en espray, tipo aerosol.

Se trata de “pintura” monocomponente, muy socorrido para pintar llantas, capós, interior de cabina… Además, no es muy caro, en la opción espray, la más cara, un bote de 400 ml está en 12-13 €

La gran ventaja es que, si se ha hecho mal, o nos cansamos del color elegido, se puede retirar puesto que al secarse se convierte en goma, como si fuese una pegatina.

Su desventaja es que no soporta bien el roce ya que es propenso al rayado. Al tacto presenta una textura más gomosa que la pintura tradicional.

Se aplica como si de una pintura se tratase. Se prepara la superficie a pintar, debe estar limpia, se enmascaran las partes cercanas a la zona de aplicación para evitar que se manchen y ya se puede empezar.

Lo ideal es aplicar varias capas. Entre capa y capa hay que esperar como 10 a 15 minutos.

El acabado es mate, pero hay productos que se aplican posteriormente para sacar el brillo. Si la aplicación de vinilo líquido se compagina con vinilo convencional, con adhesivo, se pueden obtener resultados realmente buenos.

Aislamientos: Como último punto trato el tema de los aislamientos acústicos y térmicos.

Se trata de una idea muy sencilla pero que resultará muy efectiva a la hora de reducir los decibelios en cabina. Insonorizar la cabina se puede conseguir de forma muy barata y con medios muy “caseros” (cúter, adhesivo y poco más) Los resultados espectaculares.

Con insonorizar el suelo de la cabina, levantando la alfombrilla, los pasos de rueda e incluso quitar el falso techo e insonorizarlo interiormente los resultados son fantásticos, tus oídos lo agradecerán.

Tres son los materiales aislantes a los que más recurrimos a la hora de conseguir un buen aislante acústico: la lana de roca, el neopreno y las espumas de poliuretano.

Lana de roca: Se trata de una estructura fibrosa que la dota de una enorme capacidad para disipar y absorber el sonido. Además, es un material no combustible así que se puede poner para aislar el capó en zonas cercanas al escape y silencioso ya que conserva sus propiedades intactas incluso a temperaturas de 1000 ºC

La gran desventaja de la lana de roca es que absorbe bastante agua, no se debe poner en un sitio donde pueda absorber humedad pues tardará mucho en secarse.

Neopreno: Es habitual encontrarlo con grosores variados, siendo los más comunes de 5 a 30 mm. Se suministra en rollos de diferentes anchuras y longitud. Es fácilmente manipulable, con un cúter, con lo que se puede conseguir las formas deseadas. Lo habitual es que vengan con adhesivo en una cara, pero también se pueden emplear otro tipo de adhesivos para su mejor fijación.

Recubrimientos insonorizantes
Izquierda lana de roca 40 mm
Derecha neopreno 10 mm
Poliuretano anecoico: Si lo colocamos en el vano motor, adhesivado al capó, por la cara interior comprobaremos que los resultados son sobresalientes. La espuma de poliuretano ya de por si tiene buenas cualidades como amortiguador de sonido, pero si se conforma con el típico diseño corrugado entonces la mejoría es espectacular. Su desventaja es que no tiene gran temperatura de operación, sobre 110 ºC

By: Catalán Mogorrón, H.