miércoles, 29 de septiembre de 2021

DISEÑANDO EL ATOMIZADOR IDEAL PARA VITICULTURA

Atomizador Fede arrastrado personalizado para viñedo
ELIGIENDO EL EQUIPO

Con las exigencias de la agricultura ecológica, y en cualquier caso, con las prácticas en una agricultura sostenible, la utilización adecuada de la máquina más apropiada se convierte en algo esencial.

Quizá simplificando demasiado, se puede ver el atomizador como un pulverizador hidráulico al cual se le ha asociado un ventilador para producir una corriente de aire de tal forma que la gota sea transportada por la acción combinada de la proyección mediante la fuerza hidráulica que porta a la salida de la boquilla y con la corriente de aire generada por el ventilador.

Las cualidades del atomizador han hecho que sea la máquina más extendida en la protección fitosanitaria de plantaciones frutales. Los diferentes diseños, así como los diferentes tipos y portes de cultivos, ocasiona que la elección del equipo ideal no resulte sencilla. Se necesita analizar el equipo que mejor se adapta a las propias necesidades; unas necesidades que se desgranan en una utilización principal y, posiblemente, a otras secundarias o esporádicas si las hubiese: Las particularidades en el diseño de los atomizadores originan una gran variedad que incluso aumenta con la “personalización” mediante la colocación de colectores, deflectores y cañones para adaptarse a las necesidades del cliente.

¿Y en ventas cómo anda la cosa?: De la gran familia de los pulverizadores (hidráulicos, neumáticos o atomizadores e hidroneumáticos o nebulizadores) las ventas las encabezan los atomizadores y pulverizadores hidráulicos, quedando los nebulizadores con ventas testimoniales.

PROBLEMÁTICA

Desde mi prisma “a pie de campo” me atrevo a opinar asegurando que el mayor problema en el mal uso de equipos o ineficacia de los tratamientos, puede residir en la falta de formación de algunos usuarios.

Me resulta irritante, al menos descorazonador, observar en los momentos de tratamiento de cultivos como viñedos, olivares, almendros…, “nubes de caldo” que no son capaces de llegar a su destino. Grosso modo, las derivas (gotas que no llegan a su objetivo) pueden ser de al menos el 50 % y esto indica que algo se está haciendo mal.

Al mirar con detenimiento, observando el equipo usado, y en la mayor parte de las ocasiones, concluyes que el agricultor no controla el proceso. Pero el problema es incluso mayor, pues todo eso es suponiendo que las etapas anteriores (dosis de caldo, producto elegido, mezclas de fitosanitarios) sean correctas.

Y es que no todo es la máquina

El éxito o fracaso conseguido en la aplicación del “caldo” depende de una concatenación de parámetros: calidad de la materia activa, ejecución de la aplicación, momento de aplicación, estado de desarrollo del “problema”. Se deben tener los conocimientos suficientes para reconocer la influencia del tamaño y la homogeneidad de la población de las gotas en la eficiencia del producto, para ello se debe saber elegir la boquilla idónea para el tratamiento a realizar, así como la regulación de los parámetros, caudal y presión, óptimos.

Previo al tratamiento: Se debe realizar una buena elección de sustancias activas; si se van a mezclar productos se deberá asegurar de la compatibilidad de los mismos.

Equipo General

Del producto a aplicar: No son los atomizadores los equipos indicados para la aplicación de herbicidas, pero si se pueden utilizar en la aplicación de abonos líquidos foliares, en este caso no se requiere una distribución tan exigente como lo es en la aplicación de insecticidas o fungicidas; y es que son estos últimos, los fungicidas, los productos “más exigentes” pues se requiere que se trate la mayor superficie posible de hoja, aunque efectivamente también hay que considerar si se está tratando con producto de contacto o sistémico.

Del cultivo a tratar: Los atomizadores están indicados cuando el porte del cultivo es leñoso (viñedos, olivares, frutales…) La superficie foliar de un cultivo arbóreo supera en 10-20 veces a la superficie del terreno donde está plantado, así que el volumen de “caldo” a utilizar aumenta con respecto a los cultivos herbáceos “bajos”

Dosis de tratamiento: Los volúmenes de caldo utilizado son muy variables según tratamiento y cultivo. En general se puede afirmar que el atomizador hace mejor uso del “caldo” que un pulverizador hidráulico, pero al ser considerablemente mayor la superficie foliar del cultivo arbóreo o en seto, el volumen de caldo es crítico.

Postratamiento: El agricultor será responsable de mantener su equipo en perfecto estado. La “agresividad” de algunas de las sustancias manejadas obliga a una limpieza a fondo del equipo tras su utilización. Se debe vigilar el estado de las boquillas, mantener los filtros limpios…

¿Y de precios?: Un atomizador arrastrado, 1 eje, con bomba de 130-150 L, presión de trabajo de 15-20 bar, y turbina de 900-950 mm, equipo de sonar, ronda los 7500 € para una capacidad de 1500 L y sube hasta los 12000 € en capacidades cercanas a los 3000 L (impuestos aparte)

DISEÑANDO EL ATOMIZADOR IDEAL

El atomizador es una máquina ideal para el tratamiento de cultivos arbóreos (3D) o en seto (2D) pero se puede hacer mucho por conseguir el equipo ideal.

Para empezar es conveniente destacar los problemas que presenta un atomizador:

  • Este tipo de equipo, y en determinados momentos fenológicos de la planta (por ejemplo unos días antes y después de la floración) puede llegar a “dañar” por la fuerza del aire generado
  • Con el atomizador no se pueden tratar líneas enteras, es decir, por ambas caras, y se confía en que la masa de aire con el caldo pulverizado pueda penetrar. La ayuda de deflectores disminuye en gran medida el inconveniente
  • Hay una tasa de energía desaprovechada, no todo la circunferencia del ventilador se aprovecha, quedando útil aproximadamente 2/3 de la circunferencia
  • Conocidos los mayores problemas del equipo, es el momento de intentar mejorar su diseño y para eso lo mejor es recurrir a la experiencia de quien lo usa en sus cultivos, así que aquí van algunas conclusiones propias a las que añado otras sacadas de conversaciones con usuarios habituales

Alerón para viñedo
Versatilidad: Efectivamente un atomizador es un equipo mucho más específico que un pulverizador hidráulico, pero aún así, dentro de las posibilidades del mismo se puede pensar en conseguir más versatilidad. Para ello se deben buscar equipos a los que se pueda añadir módulos para permitir su uso en distintas épocas y distintos cultivos, resultando sencillo cambiar caudales y presiones y boquillas, dotar al equipo de la opción de incorporar deflectores hidráulicos, cañones, funcionamiento por sectores…

Chasis-Bastidor: Por lo general, las marcas punteras, presentan bastidores bien acabados pero también hay otros que… Se deben fabricar los chasis reforzados con utilización de acero estructural de alto límite elástico.

En el caso de los equipos arrastrados, es interesante que la lanza de enganche sea telescópica porque así se puede adaptar a las distintas geometrías del enganche de los tractores. Se debe contar con rueda de apoyo regulable en altura. Y es muy de agradecer que se incorpore una bandeja portaproductos.

Las pinturas deben ser epoxi de alta resistencia o poliuretano. La tornillería, en gran medida, deberán ir en acero inoxidable.

¿Epoxi o poliuretano?: La pintura epóxi proviene de resina epóxica y su recubrimiento de dos componentes, proporciona una alta resistencia química a sustancias corrosivas. Una imprimación de epoxi-zinc y un acabado de esmalte epoxi es ideal. La pintura de poliuretano es algo más limitada pero también se puede conseguir un estupendo y resistente acabado si se van a espesores de al menos 1 mm

Depósitos: En los depósitos se ha generalizado el uso del polietileno de alta densidad (PEHD) y creo que es una buena opción, amén de cumplir normativa CE. Los depósitos, a partir de los 1000 L deben incorporar rompeolas, pero que tienen que estar dispuestos de tal forma que no limite la acción de la recirculación o la generación de zonas muertas. Se debe asegurar que se produce un vaciado total del depósito a la par que permita una fácil limpieza.

Se debe contar con al menos 1 nivel transparente, pero mejor si se incorporan 2 niveles (1 frontal y 1 lateral)

Se da por descontado que todo equipo incorpore depósitos auxiliares tanto para lavar el circuito como lavamanos.

Grupo de aire: Encargado de generar el caudal de aire, es, con diferencia, el mayor generador de ruido del equipo, a la par es el principal demandante de la potencia del tractor. Optimizar el ventilador y el flujo de aire nos deparará un menor consumo de potencia, a la par que se posibilita aumentar la velocidad y el volumen de aire generado.

Los ventiladores de los atomizadores son de tipo centrífugo con flujo axial; se elegirán materiales para las aspas, así como su diseño, que optimicen el consumo. Cuando las aspas son metálicas se elegirá el duraluminio y si se fabrican en termoplástico, la mejor combinación suele venir con mezclas de PVC y nylon.

¡Vaya cifras!: La velocidad de la corriente de aire que sale del ventilador ronda los 200-250 km/h. En cuanto a la proporción, volumen de aire y volumen de líquido expulsado, es muy desigual: el volumen de aire que genera el ventilador es del orden de 10000 veces mayor que el volumen de líquido expulsado por las boquillas

Los equipos deben disponer de un multiplicador de al menos 2 velocidades y un embrague, normalmente de tipo centrífugo con zapatas de ferodo, que proporcione un arranque progresivo.

El grupo debe disponer de la correspondiente rejilla de protección dentro de la normativa.

Filtros y mangueras: Al menos se deben garantizar 3 niveles de filtrado: 1 filtro en la boca de llenado, 1 filtro en la aspiración de la bomba y 1 filtro central en línea de presión. Además se debe incorporar un filtro en la línea de aspiración con válvula de seguridad o anti retorno.

Bombas, distribuidores y equipo de medición: Se han producido muy buenos avances en las boquillas de pulverización, tanto en materiales (latón, cerámico, composite reforzado) como en diseños. Es importante seleccionar bien la boquilla para reducir derivas, además de conseguir la mejor penetración y tamaño de gota y con sistema antigoteo. Los portaboquillas se dispondrán en arcos realizados en acero inoxidable 304 o 316.

Las bombas, membrana o pistón, serán capaces de mantener una presión constante y tendrán la capacidad que se exige al equipo y que en atomizadores que se precien debe estar en caudales por encima de los 120 L/min y hasta 60 atmósferas de presión (20 bar en tratamiento)

Produciendo la gota: La pulverización se debe al efecto Venturi que se produce por acción conjunta de la presión y la velocidad de un fluido en su paso por un conducto de diferente sección: Si en un conducto a un fluido se le aumenta la velocidad a su paso por una sección pequeña, entonces baja su presión. Se trata de un efecto con notables aplicaciones en hidráulica general en la agricultura como la inyección de abonos en instalaciones de riego.

Los manómetros deben llevar una escala adaptada al uso. Es también conveniente contar con un caudalímetro.

Camposur
Regulación: Una opción disponible para los equipos de máxima especificación debe ser el manejo eléctrico de los distribuidores desde la cabina, con válvulas de solenoide. Se debe proporcionar, un retorno compensado para evitar la aparición de espumas.

Si admitimos que el equipo debe adaptarse a la masa vegetal, regulando la corriente de aire y la dosis de caldo, es cuestión de introducir electrónica en el control y entonces se debe admitir que estamos en un nivel máximo de especificación. En este caso, se podría incluso regular en función del estado fenológico del cultivo y del “caldo” a usar o la posibilidad de modificar las dosis de aplicación sin cambiar la boquilla.

Un paso más podría ser contar con electrónica para la gestión del paso del líquido a la boquilla mediante pulsos eléctricos.

Tratamientos de precisión, sonar: Una regulación efectiva significará reducir el consumo de combustible y reducir el consumo de caldo. Con la ayuda de la electrónica se diseñan equipos capaces de hacer “fruticultura de precisión”, es decir dar al cultivo lo que necesita en cada área, y es que en casi nada se parece tratar una hectárea de viñedo de una variedad en una zona como de otra hectárea de otra variedad en otra geografía. Las variaciones son tan dispares que el volumen de hoja, el volumen de copa, puede variar más de 10 veces.

Se puede optar por un kit de ultrasonidos, sonar para medir presencia de masa y distancia a la masa vegetal.

Efecto electrostático: Aunque este efecto es mucho más corriente en equipos nebulizadores que en los atomizadores debido, entre otras cosas, al tamaño de gota mucho menor en los primeros. El efecto no es habitual en atomizadores, pero es posible. La razón es provocar atracción eléctrica de las gotas por la vegetación. Este fenómeno se hace para reducir la deriva. Con carga eléctrica se puede bajar aún más el volumen de caldo además de una distribución más uniforme y mejor adherencia.

Suspensión, frenos y neumáticos: Los equipos arrastrados van desde los 1000 hasta los 4000 L y que los pesos, en vacío van desde los 1000 hasta los 2500 kg más “la masa de agua”, así que ojo con el sistema de suspensión, frenos y neumáticos, el fabricante no debe escatimar en ello, hay mucho en juego.

Para la suspensión es suficiente equipar el equipo con un sistema de ballestas. En cuanto al freno se debe poder acoplar a la línea de frenado hidráulico del tractor.

Las ruedas recomendables deben estar próximas a 340/55R16 o 400/60R15,5. Es deseable que se incorporen guardabarros y calzos de estacionamiento.

Luces: Placa de luces homologada con espacio para dos matriculas a la par que sea desmontable de fácil colocación.

Ergonomía y Mantenimiento: Es habitual los trabajos de tratamiento durante la noche, por eso se debe incidir en la mejora de la iluminación de las cajas de control de cabina

Es primordial que el equipo tenga una fácil limpieza (interior y exterior), así como sencillez en la sustitución de filtros, revisión de lubricación de bombas, cambio de boquillas. Y, por favor, el manual de instrucciones debe ser simple a la par que útil. No se puede admitir equipos con manuales traducidos por una “máquina”.

No lo olvides: Una vez elegido el equipo, el agricultor-comprador se cerciorará que el equipo cumple con la normativa legal vigente y dispone de marcado CE (directiva 98/37/CE) también en cuestiones de protección medioambiental (EN 1276/13) y seguridad en el trabajo (EN 907)

Entradas relacionadas

El pulverizador hidráulico

Tratamientos fitosanitarios: atomizadores y nebulizadores

lunes, 20 de septiembre de 2021

ALQUILER Y COPROPIEDAD DE MAQUINARIA AGRÍCOLA

¿ALQUILAR Y NO COMPRAR MAQUINARIA AGRÍCOLA?

Siguiendo con el “hilo” de la semana pasada, sobre la conveniencia de los leasings de 2ª mano en automoción, hoy quiero plantear nuevos modelos de disfrute y propiedad de un tractor o, incluso, de maquinaria agrícola en general.

El cambio del modelo de propiedad, el pago por uso y la digitalización a través de plataformas online ha transformado muchos de los sectores más relevantes de la sociedad: compruébese el auge de plataformas como Airbnb, Drivy (hoy Getaround) o FreeNow (antes Mytaxi) en donde se dan la mano la digitalización y la facilidad y rapidez de las comunicaciones con el uso compartido.

El sector agrícola no es ajeno a la tendencia, la demanda del pago por uso está creciendo puesto que hay mucha maquinaria agrícola que solamente se utiliza de forma muy estacional; también influye la enorme tecnificación de algunos cultivos como el viñedo en espaldera, o los olivos en seto o nuevas plantaciones de pistachos y almendros… que demandan maquinaria muy específica.

Ventajas: Las ventajas del pago por uso son varias y que se podrían resumir en:

  • Control de costes: Se usa la máquina que se necesita y cuando se necesita. Además, no hay gastos innecesarios como los derivados del mantenimiento o revisiones o incluso el pago de seguros
  • Mejora de productividad: Alquilando se puede siempre optar por la utilización de máquinas equipadas con las últimas tecnologías y que debe incidir en la bajada de los costes de producción
  • Prueba y evaluación: Con el alquiler, se tiene la mejor forma de probar máquinas antes de realizar una potencial futura compra
  • Fiscalidad: No son nada desdeñables las ventajas fiscales; por ejemplo, con el alquiler se pueden incluir los gastos del mismo en la partida de deducciones fiscales
  • Ausencia de depreciación

Plataformas

No quiero incidir mucho en las plataformas existentes de alquiler de maquinaria, si lo hiciese quizá se podría esto interpretar como publicidad de las mismas; así que solamente me detendré en las aplicaciones que quizá sean más conocidas.

Ploou: Se trata de una plataforma en la que, entre otras cosas, se puede optar por alquilar maquinaria agrícola. Ploou está entre las principales plataformas en Europa.

https://www.youtube.com/watch?v=sIfiPMK4frk

Recorriendo la información de su web, aseguran que pueden alquilar en cualquier punto de España, con la opción de transporte a la localización del cliente. El funcionamiento es similar a plataformas con más solera en el alquiler de vehículos como Social Car.

Ploou ha conseguido que el proceso sea completamente digital, desde la firma digital del contrato, al pago seguro, etc.

La oferta de maquinaria agrícola se centra en tractores, abonadoras, maquinaria de tratamientos...

Un fabricante puntero, multinacional, como John Deere tiene un acuerdo de colaboración con Ploou.

John Deere: La empresa ha decidido ha llegado a un acuerdo de colaboración con la plataforma Ploou para ofrecer en alquiler alguno de sus modelos para el uso por horas o días.

Un tractor de unos 100 CV, de tipo especializado, puede estar alrededor de los 120 €/día y un 8295 R de casi 300 CV se va a los 275 €/día En el precio ya está incluido el seguro.

Alquimaq: En su oferta también se incluyen una sección de maquinaria agrícola donde se puede alquilar tractores, implementos, trituradoras, maquinaria de tratamientos, ahoyadores…

LA COPROPIEDAD

Otra posible forma de reducir costes e inversiones es la copropiedad. Se trata de un modelo muy antiguo con más o menos éxito en función de lugares, pero que está muy extendido en el mundo rural.

La idea es comprar entre varios agricultores algunas máquinas para compartir. Las máquinas adquiridas bajo la copropiedad suelen ser las que se usan pocas horas anuales: sembradoras, aperos muy específicos como los rulos compactadores, los “topos”, abonadoras… es decir, normalmente, son máquinas no autopropulsadas pues las máquinas como vendimiadoras o cosechadoras, al tener más mantenimiento y su uso mucho más profesional, pues suelen estar en empresas de servicios.

La copropiedad ha sido práctica habitual entre agricultores españoles, pero en países como nuestros vecinos franceses, la práctica está mucho más extendida y se ha basado en una copropiedad más y mejor regulada que la tradicional que se puede encontrar en España: poner normas muy claras de utilización en función del clima, de condiciones de cultivo, además de tener perfectamente pactado de cómo se disuelve la propiedad conjunta en caso de desacuerdo o por extinción de la actividad a un socio y el precio en el momento de la extinción.

Ventajas: La ventaja más llamativa es que se reparten los costes entre los socios. Y aquí es donde se descubrirán diferentes formas de implementar la copropiedad. La manera más habitual es hacerlo de forma equitativa entre los socios, pero también se pueden hacer por la superficie que cada cual tiene en el uso de esa máquina o bien por las horas de uso o fijar una comunidad de bienes que a la postre es una empresa formada por uno o varios socios.

Reparto equitativo o proporcional: Con la opción de “equitativo” cada propietario usa la máquina con su propia mano de obra y con su propio combustible. Los gastos de reparación, financiación, seguros también se dividen de forma equitativa.

Con la opción “proporcional” cada propietario tiene una participación en función de las horas de uso o superficie, así, por ejemplo, si compro una segadora ensacadora para lentejas y siembro 50 ha y otro socio 100 ha, parece lógico, que los gastos se dividan en 1/3 para el 1º socio y 2/3 para el 2º.

Comunidad de bienes (CB): Se trata de una figura asociativa muy similar a la copropiedad. La CB se forma para un proyecto concreto y es un acuerdo privado entre autónomos que se llaman socios comuneros y que mantienen su condición de autónomos.

En la CB se debe detallar bien la actividad del negocio y lo que aporta cada comunero (dinero o bien la máquina si ya estaba comprada por uno de ellos) también se debe fijar la participación de cada comunero y lo más recomendable es subir a escritura pública el acuerdo. Una CB tiene su propio CIF y se debe estar dado de alta en el I.A.E.

Los socios comuneros usan la máquina para su propio servicio o para terceros. En cualquier caso las horas de uso deben tener un precio prefijado e ir haciendo los ingresos en cuenta y la emisión de facturas correspondientes. El hipotético pago de impuestos y declaraciones es idéntico al ya seguido como autónomo.

Entradas relacionadas

Webgrafia

jueves, 9 de septiembre de 2021

EL “LEASING” EN AUTOMOCIÓN, LOS COCHES ELÉCTRICOS Y LAS AMBICIONES CLIMÁTICAS

¡A VER SI NO TODO ES TAN VERDE COMO SE DICE!

Era diciembre 2020, cuando 75 líderes de todos los continentes presentaron sus compromisos y planes para combatir el cambio climático.

El próximo noviembre (del 1 al 12) se celebrará en Glasgow la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP26, la intención es revelar planes y metas para lograr la neutralidad en materia de emisiones de carbono para 2050.

Esta entrada ha sido realizada con la ayuda de companias-de-luz.com que me han ofrecido una visión que comparto sobre el leasing en turismos y nuestras ambiciones climáticas.

De momento, por lo que les conviene, solo se habla de turismos y en absoluto se habla de vehículos agrícolas, transporte pesado, aviones o barcos, pero es interesante saber por donde están sonando los truenos no sea que nos pille la tormenta (y que al final, nos pillará)

2030: ADIOS A LOS MOTORES DE GASOLINA Y DIÉSEL

Así por ejemplo lo ha manifestado Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, diciendo oficialmente cual es la intención de su gobierno al poner fin a las ventas de coches nuevos de gasolina y diésel de aquí a 2030 y sustituirlos por vehículos 100% de 0 emisiones.

¿Y esto sirve de algo?: El bonito hecho de sustituir los coches de gasolina y diésel por vehículos 0 emisiones, no será nada si no se cambian las pautas comerciales y los hábitos de consumo de la industria. En otras palabras, el objetivo de neutralidad de carbono, solo se podrá alcanzar si los vehículos 0 emisiones disponen de un proceso de fabricación con menos huella de carbono, amén de fabricar menos coches en general.

LEASING DE COCHES: UNA OFERTA QUE IMPULSA LAS VENTAS DE AUTOMÓVILES

Lógicamente, para impulsar su negocio, las concesiones de automóviles fomentan e incentivan la compra de coches nuevos. Pero esta oferta debe resultar atractiva, y una forma de hacerla más apetecible es ofrecer una serie de programas que hagan más accesible económicamente la compra de un vehículo nuevo. Una de las ofertas más atractivas de este tipo es el contrato de arrendamiento con opción de compra (leasing). El principio del leasing es utilizar un coche, normalmente nuevo, a cambio de una renta a la empresa de crédito que ha financiado el arrendamiento. La idea para el particular es poder comprar el vehículo al final del contrato o iniciar un nuevo arrendamiento de un vehículo nuevo.

Ventajas

Quizá la principal ventaja para el particular es que puede conducir un vehículo nuevo sin tener que hacer un pago inicial, y la cantidad mensual (y fija) que acepte pagar decidirá el tipo de vehículo que puede elegir.

En cuanto a las concesionarias, también tienen ventajas pues el programa de leasing les ayuda a conseguir nuevos clientes (mensualidades más fáciles de gestionar) a la vez que retienen a sus clientes.

La mayoría de los compradores optan por comprar un coche nuevo con un nuevo contrato leasing en lugar de pagar una gran suma de dinero para quedarse con el coche, lo que garantiza a los concesionarios un nuevo negocio cada tres o cuatro años. Además, los concesionarios recuperan los coches en buen estado al cabo de pocos años, lo que facilita su reventa. El atractivo de los coches nuevos, la evolución de la tecnología, los interiores más cómodos y seguros y el hecho de que en 4 años el vehículo haya perdido su valor neto. Son motivos que hacen que la mayoría de las veces el particular opte por "perder sus derechos" sobre el vehículo que ha estado alquilando durante 4 años y opte por un nuevo contrato de leasing.

YA, ¿PERO EL MEDIO AMBIENTE? (IMPACTO DEL CARBONO EN LA PRODUCCIÓN DE AUTOMÓVILES)

Alrededor del 40% de la huella de carbono de un coche procede del proceso de fabricación (esta cifra se basa en la huella de su consumo de combustible comparada con la huella de su fabricación) Por supuesto, calcular la huella de carbono de un coche nuevo es extremadamente complejo, ya que hay infinidad de subcontratistas que intervienen en la cadena de producción. Por ello, la huella de carbono suele basarse en el análisis de los economistas, que cuantifican la cadena de suministro calculando la dependencia de cada industria de los productos de otras industrias.

Estos cálculos y análisis dependen, por supuesto, del kilometraje del vehículo tras X años de uso. Puede parecer contradictorio, pero la explicación es sencilla: optar por sustituir un vehículo cada 4 años con el pretexto de que en 4 años los nuevos modelos son menos contaminantes solo tiene sentido si el ahorro de carbono que supone conducir el nuevo vehículo durante 4 años cubre el consumo de carbono para fabricarlo.

Coches más pequeños, menos coches, coches eléctricos

Un individuo que cambiara de un coche grande a uno más pequeño conseguiría un ahorro de CO2 mucho mayor. A modo de comparación, las emisiones de CO2 de un Land Rover Discovery (diésel) son de 270 g/km, por lo que el ahorro de CO2 derivado del cambio a un vehículo de bajas emisiones cubriría las emisiones de CO2 de la fabricación cinco veces más rápido (siempre con esta noción de kilómetros recorridos, en este caso unos 65.000 km para cubrir la huella de carbono de la producción).

De forma más sencilla: conducir vehículos menos contaminantes, mantener el vehículo mientras sea fiable y no cambiarlo tan a menudo como fomentan los programas de leasing, es una buena práctica para reducir tu huella de carbono. Una persona que conduce poco o muy poco y decide sustituir su vehículo, aunque sea por uno 100% eléctrico que no produce emisiones de carbono, debe tener en cuenta la huella de carbono de la fabricación del nuevo vehículo.

¿Qué pasa con los planes de leasing de coches de segunda mano?

La respuesta ecológica podría venir de la mano de soluciones originales como la que proponen distintas casas automovilísticas de Europa, que ofrecen programas de leasing en vehículos de segunda mano. Se trata de una situación en la que todos ganan, ya que la huella de carbono ligada a la producción del vehículo ya es "absorbida" en todo o en parte por su primera vida de uso. Y el contrato de leasing propuesto se convierte, por tanto, en un plus medioambiental para la vida adicional del vehículo. Además, estos vehículos son (relativamente) recientes y siguen siendo mucho menos contaminantes que los vehículos a los que sustituyen.

En conclusión

Los programas leasing son irresponsables desde el punto de vista medioambiental, sobre todo porque los coches no son significativamente más eficientes de un año a otro. Así pues, no hay ninguna justificación medioambiental para comprar un coche nuevo con la frecuencia que fomentan estos planes.

El leasing de segunda mano si puede ser un buen comienzo.

Entradas relacionadas