martes, 26 de septiembre de 2023

MI TRACTOR ES MÍO ¿O NO?

¿DE QUIÉN ES EL TRACTOR QUE ACABAS DE COMPRAR?

Digital Rights Management (DRM)

Hace ya años, la empresa Rolls&Royce se reservaba el derecho de “requisar” tu coche si ellos consideraban que no le dabas el trato y el mantenimiento adecuado. Desconocemos si esta cláusula del contrato de compra sigue vigente; en cualquier caso, la intención de la marca con esa cláusula era evitar que uno de sus coches pudiese vagar sucio o mal atendido por las carreteras del mundo.

El ejemplo puede ayudarnos a entender lo que se conoce como DRM (Digital Rights Management) y que se podría traducir por Gestión de Derechos Digitales.

Hasta ahora los derechos de autor se entendían en el entorno editorial y audiovisual: libros, juegos de videoconsola, música, películas… pero desde hace años se baraja el concepto también en vehículos con software.

En nuestras calles y carreteras hay varios ejemplos de ello. El primero que consideramos es el que nos ha ofrecido Renault con la comercialización, sin mucho éxito por cierto, de su modelo Twizy. Al adquirir un Twizy se expresa que la compra del coche no es una compra del “vehículo completo”. Una cláusula asevera que la batería no es del comprador, sino que este debe pagar un alquiler por el uso de la misma (la cláusula dice que el fabricante se reserva el derecho de evitar la recarga de la batería al final del periodo de alquiler)

Otros ejemplos similares en este tipo de política de ventas son el del también Renault ZOE, el Nissan LEAF o el Smart ForTwo Electric Drive

Además de lo que se paga por el coche, se debe tener en mente que hay que pagar una cuota mensual por el alquiler de la batería: o pagas esa mensualidad o se bloquea la capacidad de recargar la batería.

En resumen, este tipo de políticas es lo que se conoce como DRM y que viene a ser un derecho que se reserva el fabricante para parte del vehículo. Puede parecer extraño, pero no lo es. En realidad, estamos muy acostumbrados a este tipo de contratos, por ejemplo, los de suministro telefónico, gas o electricidad: “si no pagas te desenchufo”

Solo el uso: El DRM gestiona “los derechos de propiedad” sobre un componente que el fabricante no te ha vendido, solo te ha vendido el uso del mismo.

¿Y QUÉ PASA CON MI TRACTOR DE 120.000 €?

Seguro que te lo vendieron como la repera: “mira Manolo, con esta centralita siempre tendremos, información actualizada; conoceremos tu forma de conducir, te podremos aconsejar en como hacerlo mejor, en qué punto óptimo del motor te interesa trabajar en esta u otra labor; Y para ti, todo ventajas. Desde tu teléfono inteligente podrás gestionar el cuaderno de campo…y además, lo mejor de todo, ¡no te lo podrán robar porque entonces lo desconectaremos!”

Está claro que el anterior es un prisma que otorga una visión determinada. Pero si se ve desde otro ángulo, observas que en realidad el fabricante podrá “hackear” tu tractor y meterse en sus tripas cuando y como quiera.

Yo pago las letras, luego yo soy el propietario

Veamos esta anécdota de un amigo nuestro. Resulta que este amigo se compra un tractor de última, ultimísima, generación. Un día trabajando en una parcela a más de 20 km del casco urbano, se quedó sin urea en el equipo de postratamiento SCR. Inmediatamente el tractor se pone en “modo Eco”, baja las revoluciones y la potencia para permitir que puedas llegar al punto de suministro de urea, pero no es posible trabajar.

El problema es que quedaba menos de media hora para acabar la parcela… Comiéndose su rabia se tuvo que marchar al pueblo y volver a la parcela, ¡20 km de distancia!, al día siguiente.

Mientras rumiaba su cabreo esgrimiendo “¡yo puedo decidir si trabajar con el tractor sin urea por una hora!”

La anécdota podría haber acabado aquí, pero no fue así. Resulta que nuestro amigo tenía un conocido que era un cerebrito super tecnológico que trabajaba con programas informáticos. Le contó lo que había pasado y el conocido le dice que él le hackea la centralita y en paz. Así que en ello quedaron.

A los pocos días aparece el programador con su ordenador; abreviando diremos que tras dos días de infructuoso trabajo y jurar en arameo, no consiguió modificar la TECU (Tractor´s Engine Control Unit) del tractor.

Nuestro amigo aún más mosqueado se fue al servicio técnico, les dijo que su tractor era suyo y que quería poder hacer lo que quisiera en él… El servicio oficial le dejó bien claro que eso era vado permanente, “cualquiera” no podía alterar los parámetros del tractor. Por supuesto que nuestro amigo esgrimió que él no era “cualquiera”, era el dueño… pero le volvieron a decir que “verdes las han segado

DERECHO A REPARAR

¡Liberad los tractores!, ¡Queremos poder reparar las máquinas cuando se estropean!

Los fabricantes punteros intentan que su software dificulte reparar el tractor salvo que se haga en taller oficial. Esto siempre ha sido así, pero con la introducción masiva de electrónica programable en las máquinas, la cosa se ha “salido de cauce”.

La polémica está servida, porque este tipo de política limita al máximo el derecho a reparar de los compradores; además se impide la libre competencia que siempre es conveniente para abaratar el precio de las reparaciones.

Ejecutando el juego Doom en la consola de un tractor
Lo que dicen los fabricantes: Ellos argumentan que sus sistemas informáticos son secreto profesional, que no puede abrirse a todo el mundo porque se podrían producir problemas importantes en su máquina (tractor, cosechadora...)

Hay que entender el enorme coste de desarrollo de software en máquinas como los actuales tractores autónomos, drones para sembrado, robots de recolección, maquinaria con múltiples sensores, cámaras, radares, LiDAR, receptores GPS, sistemas de monitorización remota, inteligencia artificial (IA)

Efectivamente es normal que el fabricante quiera proteger su inversión.

¿Propiedad o el copyright?: Esta es la clave, ¿dónde está la frontera de la propiedad, de la patente? Los derechos de autor son sagrados; pero la propiedad también. Son una especie de universos paralelos; no se puede decir quien está por encima de cual.

EL SOFTWARE COMO FUENTE DE FACTURACIÓN

El desarrollo de un robot recolector, capaz de distinguir obstáculos, diferenciar entre malas hierbas y cultivo, capaz de recolectar un fruto maduro y dejar los otros, con procesos de aprendizaje automático… son procesos muy costosos, pero que en realidad al desarrollo de la parte mecánica hay que sumar un alto porcentaje en programación de sus componentes electrónicos. En la industria del tractor pasa igual: el tractor cada vez importa menos; el futuro pasa por el software. Los fabricantes lo saben.

John C. May, director ejecutivo de John Deere, lo expresa sin tapujos cuando habla de la esperanza de que su compañía genere alrededor del 10 % de sus ingresos vía el uso del software.

No es comparable el margen de beneficio de la venta de una máquina, a la de un software. Las escuelas de negocios enseñan que la venta de “suscripciones de software” es, por margen comercial, un buen negocio.

Fabricantes como AGCO, John Deere o CNH pueden, por dar alguna cifra, conectar a 1 o 2 millones de máquinas a su Centro de Operaciones basado en la nube y controlar 100 o 200 millones de hectáreas… Eso es poder.

Desde hace una década este tipo de empresas han empezado a comprar compañías de software, algunas consagradas otras startup, para desarrollo de su propio software (algún ejemplo puede ser la adquisición de Bear Flag Robotics por John Deere o la china Hemisphere GNSS por New Holland) Dentro de sus departamento de I+D se están creando grandes secciones relacionados con la programación informática.

Pero es que al final todo se puede “hackear”

En ese complicado mundo del “hacking”, habrá cosas más complicadas que otras, pero en el caso de John Deere que ha sido el fabricante más controvertido por la protección de su software, se han “hackeado” sus centralitas y además se ha hecho de forma pública y notoria.

Diferentes expertos en software han conseguido hackear las centralitas de los tractores para demostrar que, a la postre, se puede, que todas son vulnerables.

El caso de John Deere ha sido muy comentado porque en el actual conflicto bélico Rusia-Ucrania, se aireó mucho la noticia de que se habían robado tractores John Deere nuevos y se habían transportado a Rusia. El fabricante de forma inmediata aseguró que sus tractores se desconectarían y quedarían inservibles. Algunas risas todavía se escuchan tras aquella aseveración, puesto que a los pocos días los tractores estaban trabajando en campos lejanos (¿hackeo, recableado y anulación de centralitas…?)

Y ES QUE SE HAN CEBADO CON JOHN DEERE

Y es que el fabricante norteamericano es un indiscutible líder, y en esta ocasión ejercer tal liderazgo le ha traído quebraderos de cabeza.

Quizá la famosa carta enviada por los responsables de ventas en EEUU a sus concesiones fue el detonante de lo que a la postre han sido cientos de denuncias de usuarios ante la Comisión Federal de Comercio norteamericana (FTC) Aquellas denuncias ya han llegado a los tribunales y las sentencias han sentado jurisprudencia.

Navegando por la Red: En cuanto se navega por la red se encuentran decenas de ejemplos de quejas, denuncias, opiniones, de agricultores y técnicos hablando del tema (consultar en las fuentes bibliográficas)

Tras casi 8 años de conflictos, parece que se firma la paz. Deere&Co y la American Farm Bureau Federation (AFBF, traducido por Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas) han firmado un acuerdo que intenta garantizar el derecho de un cliente a reparar sus propios tractores.

Quizá este acuerdo se ha acelerado cuando la propia Casa Blanca norteamericana organizó una Comisión Federal para desarrollar las reglas, el acuerdo marco, Enel cual el cliente disponga del derecho a reparar.

Pero ojo porque como decimos en España, hecha la ley, hecha la trampa. Con este acuerdo en realidad lo que se recoge es que bien los propietarios o bien técnicos independientes, tendrán acceso a software de diagnosis, manuales, herramientas y componentes necesarios para intervenir en la máquina, pero eso no significa que puedan poner en peligro las medidas de seguridad y los protocolos de los equipos; es decir que el software seguirá protegido.

En cuanto a la “lenta” Europa, pues también se mueve, más bien llevada por la inercia de los norteamericanos. El Parlamento Europeo aprobó en noviembre de 2020 una ley para permitir el “derecho a reparar” y luchar contra la obsolescencia programada.

MI OPINIÓN

Entendemos el punto de vista del fabricante “Manolo, el tractor es tuyo porque tú pagas las letras; pero eso no significa que nuestro software, el que controla tu tractor, sea también tuyo” Lo entendemos porque el software se ha desarrollado para una gama completa y el cliente solo ha comprado un tractor.

Por otra parte, también entendemos la frustración de un cliente que ya ni tan siquiera es capaz de cambiar el aceite de su tractor porque la “centralita” no se entera de que lo ha hecho.

Los hechos son los hechos; hay que plantearse las razones por las que cada día se valoran más los antiguos, y aún no viejos, tractores. Seguro que una razón es que el agricultor, al igual que el automovilista o camionero, quiere tener la facultad de poder cambiar su aceite.

El fabricante tiene derecho a su software, pero no tiene derecho a imponer un coto de caza, a encerrar a su cliente en su ecosistema. El fabricante no puede usar la propiedad intelectual como una forma de amarrar, de impedir o frenar al cliente.

Y también las diferentes Administraciones, que por fin, parece, que contemplan el alargamiento de la vida útil de las máquinas; evitar que máquinas que disponen de su parte mecánica casi nueva queden inutilizadas, y en el vertedero, por unas pocas líneas de software. Se debe poner límite al consumismo continuado y además venderlo con la “bandera del ecologismo”: el último producto siempre es más ecológico… cuando la realidad es que no hay nada más ecológico que poder usar una misma máquina 30 años.

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Fuentes consultadas

By: Catalán Mogorrón, H.

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sábado, 16 de septiembre de 2023

VOY A COMPRAR UNA ABONADORA CENTRÍFUGA (I)

SOBRE FERTILIZANTES

Abono y su distribución: Son las abonadoras de distribución de abonos granulados sólidos y en particular el de las abonadoras de proyección de dos discos las máquinas que actualmente han consolidado su estatus de líderes en el mercado. Las características físicas del abono condicionan el comportamiento de este tipo de máquinas.

Ayudas a la adquisición de fertilizantes: El Real Decreto 20/2022, artículo 30, estableció ayudas a los agricultores para compensar, en parte, el incremento de costes del precio de los fertilizantes. Un presupuesto de 300 millones de euros que gestiona el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA)  La cuantía de la ayuda fue de 20,8 €/ha de secano y 52,1 €/ha en superficie de regadío ( listado de beneficiarios )

Ajustando los números: Si se habla de cereal de invierno, cada céntimo invertido cuenta porque la rentabilidad final del cultivo es escasa. Cada operación de cultivo se debe traducir en aumento de la rentabilidad. Con los precios de adquisición “disparados”, además de nuestro compromiso con los códigos de buenas prácticas agrícolas en el marco de la PAC, se hace indispensable intentar conseguir la mayor eficiencia en el uso del fertilizante: momento, dosis y distribución.

ABONADORAS CENTRÍFUGAS

Las abonadoras de tipo centrífugo conforman, con mucha diferencia, la distribución más popular entre las técnicas utilizadas en el abonado con fertilizantes minerales. Su enorme popularidad se debe a su sencillez, y por ende, precio más bajo de adquisición en comparación con otro tipo de máquinas; además son máquinas con gran capacidad de trabajo y una aceptable calidad en el mismo.

Algunos números sobre abonadoras: El número de abonadoras vendidas y registradas durante el pasado ejercicio fue de 1118. Según estima el Ministerio de Agricultura, el número registrado en el ROMA puede ser bastante fiable con la realidad, debido a la obligatoriedad actual de inscribir este tipo de máquinas en el citado ROMA.

Los fabricantes que más máquinas registraron (entre paréntesis se indican las unidades recogidas por el ROMA) fueron: Aguirre (247), Kverneland (109); Amazone (98); Cleris (91); Ausama (Cosmo) (64)

A modo general

Mercado de fertilizantes en España 2021
Datos MAPA

Su diseño se basa en una tolva central que suministra el abono a uno o varios discos con paletas que giran a una determinada velocidad. La fuerza centrífuga es la encargada de proyectar el abono.

La energía de accionamiento puede llegar o bien por la toma de fuerza, o bien por la acción de motores hidráulicos o incluso, cada vez más populares, a través de motores eléctricos. Efectivamente su punto débil reside en la uniformidad de distribución; no todos los granos de fertilizante alcanzan la misma fuerza centrífuga (lo ideal son los abonos con gránulos uniformes y de un tamaño entre 1,5 y 3 mm de diámetro)

Monodisco o bidisco: El mayor hándicap de este tipo de máquinas es su perfil de homogeneidad en el reparto del abono. Son máquinas que tienen a depositar más cantidad en las zonas centrales de trabajo. Con las máquinas de doble disco se soluciona en gran medida el problema; son máquinas que mejoran el perfil de distribución por la acción conjunta de ambos discos ya que permite cierto solape.

Una variante a la arquitectura de diseño del disco, es la conocida como abonadora pendular, en las cuales un péndulo va girando a izquierda-derecha repartiendo el abono.

Las máquinas monodisco suelen tener una capacidad pequeña, sobre 500 kg, y una anchura de trabajo de 6 a 15 m.

En el caso de las bidisco se van a una capacidad de 4000 kg cuando son suspendidas y de hasta 15000 kg si son del tipo arrastradas. La anchura de trabajo también aumenta con este diseño y es fácil hablar de 25-30 m

Abonadoras suspendidas

Utilizan el tripuntal del tractor para su enganche. Su sistema motriz puede ser mecánico, hidráulico o eléctrico.

En el caso del sistema mecánico, una transmisión mediante junta homocinética es la encargada de llevar el movimiento desde el eje de salida de la toma de fuerza hasta la máquina, y desde ahí mediante piñones o correas hasta los platos rotativos. En estos casos la máquina está supeditada al régimen del tractor (tractores con tdf proporcional al giro del motor) o al avance del tractor (en aquellos tractores que también disponen de tdf proporcional al avance)

Cuando el sistema motriz es hidráulico el movimiento de los discos se alimenta desde los distribuidores de servicios externos del tractor o, menos frecuentes, a través de central hidráulica independiente de la propia abonadora que a su vez recibe el movimiento desde la toma de fuerza del tractor. Con alimentación hidráulica es más fácil mantener constante la velocidad de rotación de los discos y trabajar con el motor a un régimen bajo

Máquinas arrastradas

Hay varios sistemas de diseño en la concepción de estas máquinas. Quizá el más utilizado es disponer de una cinta de alimentación, 500 a 800 mm de anchura y con autocentrado mediante rodillos cilindrocónicos, que recibe el fertilizante de la tolva y lo transporta hasta los discos esparcidores.

El movimiento a la cinta le puede llegar vía el eje de la toma de fuerza o bien por arrastre mecánico desde las ruedas de la propia abonadora.

Ancho de trabajo: Se regula para intentar mantener un coeficiente de variación por debajo del 10% que es lo que exige la norma europea.

Elección de dosis

Sulky XT 100 de hasta 13000 L

En la elección de dosis hay máquinas que trabajan con caudal constante; son máquinas que disponen de un índice milimetrado para indicar la posición de la apertura de las ventanas de salida del producto hasta los discos esparcidores. Si la velocidad de trabajo es constante, la dosis también lo es. La apertura/cierre del paso del fertilizante se puede realizar tanto por un sistema mecánico como uno hidráulico on/of o incluso eléctrico comandado desde la consola en cabina.

Otra opción es mediante caudal proporcional al avance; y que o bien lo logramos con tractores que dispongan de esa opción en su eje de toma de fuerza (ground PTO) o bien mediante control electrónico de los actuadores eléctricos. En cada momento se mide la velocidad de trabajo, un sensor (células de carga) realiza pesajes en continuo, y unos actuadores abren o cierran el paso del abono a los discos.

Sistemas regulación mediante consola: un sistema de pesaje en continuo en sistemas de caudal proporcional al avance, mediante antena GPS, para gestionar: Flujo necesario en cada instante según la velocidad de avance; Modificar la dosis durante el trabajo; Nivel de tolva y control de rotación de los dispositivos; Cuenta hectáreas

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By: Catalán Mogorrón, H.

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