miércoles, 17 de junio de 2015

LEGUMINOSAS: CULTIVOS ANTIGUOS EN LA NUEVA AGRICULTURA

Parcela de Yeros en San Clemente (CU)
Parafraseando, de forma "muy libre" eso sí, al gran político y persona que era Adolfo Suárezquiero "convertir en habitual lo que para el agricultor de calle es plenamente habitual".
Me explico, deseo que hablar de los "números", de la economía, de los cultivos se convierta en algo habitual porque en realidad "los números" son el parámetro más importante que necesita un agricultor para su decisión en su plan de cultivo.
Esta verdad de "Perogrullo" parece que no lo es tanto ya que bien sea desde universidades o revistas especializadas u organismos oficiales no se suelen proporcionan estos datos con la debida claridad. ¿Quizá no se disponen?, ¿no se saben calcular?, ¿nadie se quiere "mojar"?
En fin, desde la humildad de estas páginas, intentaré aportar algo de luz a los "números". Ya me he encargado de analizar costes de cultivos del cereal de invierno, del algodón, de lo que cuesta una hora de tractor, cosechadora, o de externalizar labores de cultivo. Ahora me toca hacerlo con un cultivo que me gusta mucho, la leguminosa grano.


DESDE VALLADOLID
Un buen agricultor de Valladolid, de la comarca de Torozos, me animó a confeccionar esta entrada. Él es un amante de la leguminosa y la cultiva a pesar de sus malos “números”.
La leguminosa, antaño cultivo fundamental en la economía doméstica de aquellos agricultores que sabían alternarla con el cereal, ayer en menguante popularidad y hoy mantenida gracias a las ayudas PAC.
La leguminosa es una alternativa favorable agronómicamente que además de ser capaz de garantizar la alimentación familiar y de los animales domésticos en los largos inviernos castellanos promueve una agricultura sostenible.
Soplaron otros vientos, dicen que más modernos, los otrora campos con yeros, lentejas, garbanzos, judías, almortas… alternando con el cereal y el girasol son ahora casi monocultivos que recurren a aportes de nitrógeno mineral. Hoy en España la superficie dedicada a leguminosa grano apenas representa una pequeña parte de lo que fue. Aquellas cualidades de cultivo mejorante han sido desplazadas porque ahora se le encarga el enriquecimiento del suelo a los abonos minerales nitrogenados.
En paralelo, el papel en nuestra alimentación "occidental" de la leguminosa ha ido paulatinamente decreciendo. La proteína vegetal se ha sustituido por la comida rápida (¡también era algo más moderno!) y aquellos que siguen apostando por una alimentación equilibrada y creen en las fantásticas propiedades de las leguminosas tienen que recurrir a comprar lentejas y garbanzos de terceros países.
Pase de gradas
Hoy, ¡menos mal!, parece que algunos médicos y dietistas hablan de las excelencias de la leguminosa en la dieta. Se trata de una proteína muy digestible, con mucho calcio y muy saludable (los isoflavonoides presentes en la leguminosa parece que tiene propiedades anticancerígenas)
Poco a poco parece que las superficies se van recuperando, pero nada de “grandes fiestas”, los precios están muy bajos y en cuanto a la mecanización la "asignatura pendiente" sigue estando en mejorar el proceso de recolección.

UN SIN SENTIDO
Viejo soy, porque ya hace años que algún profesor me decía como la producción de proteína vegetal en España no satisfacía ni el 30 % de las necesidades y que además lo mismo ocurría en el conjunto europeo. Yo no entendía por qué entonces ¿no se fomentaba el cultivo desde la Administración?
Tabla de producciones y superficies (Elaboración propia con datos del Ministerio de Agricultura)
Algo cambió, y ya en la anterior reforma PAC se intentó incentivar el cultivo de leguminosa grano. Entonces la PAC iniciaba el viaje hacia la calidad de las rotaciones y a los cultivos ecológicos. Con la actual reforma PAC se ha dado otra vuelta de tuerca. Ahora para intentar acceder al “pago verde” hay que tener una suficiente diversificación de cultivos con rotaciones que incluyan al menos 3 cultivos y uno de ellos sea la leguminosa.
El próximo problema a resolver es la mecanización de la recolección. Para ello es fundamental que intervengan los investigadores para dar variedades más altas (sobre todo la lenteja y el yero tienen un porte muy rastrero) y con menos rotura de vaina (dehiscencia), como por ejemplo con el yero que apenas es dehiscente.
Pase de cultivador

LA SITUACIÓN ACTUAL
Casi 500.000 ha de cultivo de leguminosa en España, con el guisante ocupando la primera posición (unas 150.000 ha), la veza (aprox. 100.000 ha), yeros (63.000 ha), lentejas (30.000 ha) y el resto entre judías secas, habas, garbanzos, altramuz…
En la presente entrada me he centrado especialmente en el guisante por ser el cultivo que realiza nuestro agricultor de Torozos, aunque también con breves “incursiones” en yeros y lentejas que son otras alternativas que se contemplan con cierto optimismo. El uso principal del guisante en grano es para pienso.

LABORES DE CULTIVO
No hay una maquinaria específica para el cultivo de leguminosas. En general, las labores de cultivo como las herramientas casi idénticas a las usadas en otros cultivos extensivos. Sin embargo si es cierto que en el tema de recolección es donde más particularidades se presentan.
Laboreo: las labores son las típicas y como en tantos otros unos optan por el laboreo con volteo y otros por el vertical. En concreto el agricultor-coautor opta por la vertedera cuando ya la tierra ha “purgado” y han salido toda clase de hierbas y así se aporta también algo más de materia orgánica al terreno. Posteriormente el pase de cultivador como preparador del lecho de siembra.
Siembra: El momento es generalmente en otoño en las que están casi todas las especies. Se siembra antes que el cereal de invierno, pero también existen las primaverales como: el garbanzo,...
El proceso puede hacerse en línea o a voleo. Los mejores resultados se obtienen en línea pero es cierto que hay también agricultores que lo hacen con la abonadora centrífuga aunque en general es una alternativa que se utiliza cuando no queda más remedio por las condiciones climáticas y las fechas se “echan encima”.
Ruleado
A veces, cuando la leguminosa se va a utilizar como proteína animal (piensos) también se puede usar la Siembra con tutor. Como es conocido que algunos cultivos de leguminosa tienen el porte muy rastrero se aprovecha la existencia de zarcillos en la planta (algunas leguminosas son trepadoras) y se puede sembrar con un tutor. Lo habitual es usar un cereal para elevar la planta de la leguminosa. Con esto se consigue recolectarse con cosechadora convencional en una única etapa. Los tutores más utilizados son la avena y la cebada de 6 c
La época de siembra del guisante suele hacerse entre enero y febrero que son fechas “buenas” para el agricultor cerealista porque en esas fechas ya han pasado los ajetreos del cereal.
La dosis que él utiliza para el guisante es de 200-220 kg/ha y para la lenteja y la veza la dosis baja hasta 175-200 kg/ha. En el caso del yero lo más habitual son los 100-130 kg/ha (300-350 semillas/m2) con las variedades Hully y Taranto como más representativas.
En cuanto a la semilla se guarda parte de la recogida tras ser tratada y seleccionada. También se renueva con semilla certificada (aproximadamente 25 %) el precio estimado para esta semilla es de 55 pts/kg (0,33 €/kg)
Para la lenteja la semilla certificada está a 127 pts/kg (0,76 €/kg)
Ruleado: Una vez sembradas las semillas es importante pasar el rulo y dejar todo perfectamente llano para la posterior recolección y además facilitar el contacto del suelo con la semilla.
Fertilización: Cómo es conocido por todos los agricultores la leguminosa grano necesita para su crecimiento la simbiosis con una bacteria denominada Rhizobiums, esta simbiosis hace que la planta “no necesite” aporte de nitrógeno externo para su crecimiento, por ello en cultivo extensivo de leguminosa es práctica habitual no abonar con nitrógeno ni en fondo ni en cobertera. En el caso particular del guisante si que se suelen aportar pequeñas cantidades de nitrógeno.
Segadora hileradora (cortesía Twins´ Farm)

Algunos investigadores instan a inocular el suelo con este tipo de bacteria antes de la siembra, otros proponen inocular la semilla, formando semillas "pildoradas" que resultan de la unión del inóculo con un sustrato inerte (por ejemplo algún carbonato) pegado (normalmente por agua y azúcar) a la semilla. No son prácticas habituales en todos los campos pero si que existe la opinión de que estas técnicas aumentan la producción.
En cuanto al P2O5 y K2O, en la práctica no se abona o se abona poco. Concretamente para nuestros números de rentabilidad se ha supuesto un abonado con solución PK 32-23 de 780 g/L de fosfanato potásico y pentóxido de fósforo soluble al 32 % y óxido de potasio al 23 % en dosis 6 a 8 L/ha
Herbicidas: No es habitual el control químico en el cultivo de leguminosas pues al ser esta una dicotiledonea le afecta bastante el herbicida, en cualquier caso si se usa herbicida por supuesto conviene de presiembra.
Incluso nuestro amigo cultivador comenta que antiguamente el yero que se sembraba bastante se dejó paulatinamente de sembrar porque las producciones bajaron drásticamente. Los agricultores lo achacaban a la aparición de ciertos herbicidas que se aplicaban en el cereal y que tenían propiedades residuales que podían afectar a la siembra del año siguiente. Esto hay que seguir teniéndolo en cuenta, porque no vale aplicar cualquier herbicida en el cereal si yo quiero sembrar al año siguiente sobre ese rastrojo legumbre.
Segadora amontonadora (Cortesía Twins´Farm)
Otros agricultores de la zona optan por el uso de herbicidas totales cuando hacen siembra directa o mínimo laboreo. El herbicida más usado en guisante es la pendimetalina (250 g/L) y el imazamox (16,7 g/L) con las dosis habituales (1,5 a 2 L/ha)
Tratamientos: En primavera, cuando comienza la floración, si se suele hacer un tratamiento para el cual hay que estar muy atento con insecticida para el pulgón que a veces se repite al final de la floración. Se usa el lambda cihalotrin (100 g/L a 80 €/L y con dosis de 0,050 L/ha), y el deltametrin (25 g/L) 25 €/L al 0,1 %
Riego: el interés del cultivo es que el yero, la almorta, la lenteja, algarroba son especies típica del secano. Datos del Ministerio de Agricultura hablan de que sólo unas 30.000 ha del casi medio millón de hectáreas cultivadas de leguminosas son de regadío y de esa proporción la mayor parte corresponde a la judía
Recolección: En la labor de recolección se puede optar por una siega previa, dejando el material hilerado para que complete el secado y posterior trillado (2 etapas), o bien realizar la siega y trilla de manera simultánea (1 etapa). Tradicionalmente, la recolección de las leguminosas grano se hacía en dos etapas: primero la siega o arranque y después la trilla y separación del grano. Con la mecanización el proceso puede ser el mismo: primero un cabezal segador-hilerador y, unos días después, un recogedor para hacer las labores de trilla (bien con cosechadora de cereales o bien con trilladora específica)

Trilladora en El Provencio (CU)
Con la continua pérdida de rentabilidad del cultivo se han ido simplificando y ahora se usa más la recolección en 1 etapa con la cosechadora de cereal. Por supuesto tiene más pérdidas (la leguminosa es una planta con bastante dehiscencia aunque por ejemplo el guisante apenas la presenta) pero es que los números están demasiado ajustados.

LOS NÚMEROS
Costes: La idea es hacer un pequeño ejercicio de rentabilidad del cultivo de leguminosa. Como es habitual los costes se han distribuido en 2 partidas: directos e indirectos.
En la tabla 2 hemos puesto los costes asociados por hectárea al cultivo del guisante. Se ha considerado el que hemos estimado como “año medio”
Los costes directos: son aquellos directamente atribuibles al cultivo. En esta partida están los correspondientes a la simiente y siembra, labores, tratamientos, abonado y recolección. Los costes de labores son muy similares a los del cereal. La partida de abonado se reduce considerablemente y en cuanto a la recolección hemos considerado la política de algunas zonas donde el coste de recolección es gratis si el maquilero se queda con la paja.
Costes indirectos: En esta partida se incluyen aquellos costes que no son fácilmente distribuibles a un cultivo en concreto y si a la explotación:
  • Mantenimiento de tractor y maquinaria (que incluye lubricantes, reparaciones y repuestos): 5 % del coste del uso de la maquinaria agrícola propia en laboreo, siembra y tratamientos.
  • Mano de obra (considerando tanto la mano de obra propia y la asalariada): 6,5 h/ha
  • Conservación de edificios: se incluye el coste de la electricidad de los mismos
  • Impuestos: contribución de rústica y seguros de la maquinaria (tractor y seguro de la nave de maquinaria) y seguros a la producción. Para el cálculo he considerado la explotación tipo de los agricultores que han colaborado y que son 150 ha de tierras arables (de media unas 60 ha de cultivo de cebada), nave de 350 m2, 2 tractores de 150 y 95 CV
  • “Arrendamiento”: aunque el agricultor tenga la tierra en régimen de propiedad he considerado el valor que supondría el ingreso por tener esas tierras arrendada

Ingresos: vienen vía venta o uso de la producción y vía PAC
Costes atribuidos a 1 ha de guisante
La producción media de guisante por la zona estudiada está entre 1000 y 1600 kg/ha, aunque no es raro que en ciertos terrenos anden alrededor de los 2000 kg/hectárea incluso se superen.
En el caso del yero la producción ha subido mucho últimamente quizá por semillas más apropiadas y del histórico proporcionado por el Magrama (479 kg/ha) y ahora se habla de 1000 a 2000 kg/ha Las cifras de siembra así parecen atestiguarlo, pues después de la pérdida brutal de superficie cultivada se vuelve a ver un repunte interesante.
En cuanto a precios, las 3 leguminosas más representativas, yeros, lentejas y guisantes, tienen unos precios que para el guisante ronda los 250 €/T, los yeros entre 220 y 240 €/T y la lenteja…
En realidad la lenteja es un cultivo más especial. Lo habitual es que los agricultores que siembran lenteja opten por la venta pactada. Al ser un cultivo con denominación de origen, cuando se está dentro de una DO suele pasar que las empresas proporcionan la semilla y compran la cosecha al precio pactado. Los precios oscilan mucho y nada tiene que ver el precio de lonja sin DO a otros. El abanico suele estar entre 400 y 1000 €/tn
La producción de paja no suele ser alta pero está muy apreciada (hay años donde algunas empresas te recogen “gratis” el grano si a cambio les das la paja)

Beneficios: 
La “cuenta” básica de Beneficios = Ingresos – Gastos proporciona los resultados brutos del cultivo del guisante.
Los "números" obtenidos dan un beneficio de 16 €/ha, no es mucho pero parece que es lo que hay.

10 comentarios:

  1. Buen post y encima de la zona de los Montes Torozos, buenos agricultores los de Peñaflor de Hornija gente muy trabajadora.
    Al grano, diré que las leguminosas son el mejor sistema para la rotación de cultivos para la siembra directa.
    Saliendo del tema al anterior de DEUTZ diré que en Peñaflor era el pueblo que más tractores Deutz de toda España.
    Salu2.

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    1. Aunque no va con esta entrada pero como haces el comentario de que en Peñaflor era el pueblo con más tractores Deutz de toda España ¿qué pasa ahora? ¿ahora ha cambiado el panorama?, ¿ya no se venden tantos deutz ¿porque?
      No me fio de paginas de internet como los foros pues hay mucho comercial suelto y muchos intereses por eso me interesan opiniones de indepemdientes

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  2. María del Mar Muñoz Marín (4M)18 de junio de 2015, 8:29

    Muy buen post, el saber los números de los cultivos es fundamental para agricultores y también para los técnicos que trabajan con agricultores para no perder la perspectiva real.
    Lo que pasa es que analizando los números.... ¿16 €/ha de beneficio?...¡ esto es ruinoso!

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    1. El fin de semana segando vezas 220 kg hectárea, esta campaña una ruina. Ya tienes la perspectiva real.
      Salu2.

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    2. María del Mar Muñoz Marín (4M)23 de junio de 2015, 17:02

      Si, creo que 220 kg/ha de veza es una ruina pero ¿en años buenos? o ¿un año medio?. Es que no salgo de mi asombro con un beneficio en año medio de leguminosa de 16 €/ha, pero es que en el artículo que hace Helio sobre el algodón los números que le dan desde Córdoba supone unos beneficios que van des 200 €/ha hasta casi 1000 €/ha (en función de algunas subvenciones) y sin embargo en el artículo de Helio sobre el cereal de invierno otros compañeros extremeños le dan unos números realmente desilusionantes pues hablan de que en un año malo te puede costar la broma 270 €/ha y en un año bueno sacas un beneficio de 250 €/ha

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    3. María el año pasado que también fue malo, 350 kg teniendo en cuenta que se siembra de 90 a 120 kg por hectárea.
      En años normales de 750 a 1100kg
      En años buenos de 1100 a 1600kg se dió el caso de un año 2200 la vez que más hemos cogido, pero también, fue la vez que más barato las vendimos.
      En casa se siembran por rotar las tierras y se notan las de legumbre de las de pajas.
      Salu2.




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  3. ruinoso!!?? más ruinoso es tener que poner dinero como está pasando con otros muchos cultivos.

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  4. Mirad yo tampoco entiendo mucho que es lo que pasa. Por una parte entiendo que 16 €/ha de beneficio (¡incluyendo la PAC!) con la cantidad de "capital" inmovilizado que se necesita en la actividad agraria es "ruinoso", pero también reconozco que hay agricultores que ganan dinero ¿entonces?
    Recuerdo la entrada de este blog que era similar a la actual y que hablaba de "los números en el cultivo de cebada". Allí había algún comentario de un agricultor que decía algo así como "si pensáis que cultivar cebada no da dinero darme a mi todas las hectáreas que queráis" Supongo que habrá temas de "escala de trabajo", otros de "mecanización" otros más propios de "agricultura" y de entender mejor el cultivo y calidad de las tierras, pero aún así hay algo que se me escapa.

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    1. Pues mira creo que tu has tocado el punto clave o los puntos claves. Por una parte el enorme "capital" que se pone en juego, el enorme trabajo requerido y la poca recompensa con un riesgo altísimo.
      Creo que esos "pírricos" 16 €/ha se podrían arreglar o maquillar eliminando o reduciendo parte de la tabla de costes indirectos que han puesto los autores. Creo que ahí puede estar la "solución" y entonces quizá pasar "de media" de 16 a 50 o 70 €/ha pero no más pues la única partida "grande" es la mano de obra y está claro que hay que tenerla en cuenta aunque otros dicen que antes de estar en el paro... o calentando el sofá...
      Por ultimo no olvideis el beneficio que se obtiene por tener la leguminosa para el proximo año y usar ese barbecho para el cereal.
      Enhorabuena por abrir estos debates y por dar estos números tan sencillos y tan difícils de obtener por otros sitios y menos en los libros.
      ¡oído para la administración!

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  5. Felicito también por esta entrada y otras similares que se han producido en este blog. Los costes "reales" de los agricultores es algo que desde las diferentes Administraciones deberíamos tener muy en cuenta y que a veces si no se tienen es por desconocimiento.
    Estos son números de una comarca muy concreta, y por lo tanto quizá criticables para otras zonas pero cada cual debe al menos seguir un cálculo aproximado con las pautas que aquí se dan porque son reales y sencillas.
    Animo al autor a seguir publicando este tipo de entradas de diferentes cultivos o incluso de estos mismos pero con datos de otras zonas para ir confeccionando un mapa de datos.
    Iman CE

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