lunes, 8 de octubre de 2018

TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS: ATOMIZADORES Y NEBULIZADORES (Parte II)

En un post anterior afirmaba que el “rey” de los equipos para tratamientos era el pulverizador hidráulico. El título de “rey” se le otorga por el número de unidades vendidas y por ser, de los equipos para tratamientos, el más polivalente.
Sin embargo entre agricultores de cultivos “leñosos”, los nebulizadores y atomizadores presentan unas excelencias en los tratamientos que un pulverizador “sirveparatodo” no puede igualar.
La aplicación de fitosanitarios en la llamada agricultura sostenible exige conocer las diferencias entre unos equipos y otros para poder seleccionar el mejor para las necesidades de cada cual.

LAS TÉCNICAS DE APLICACIÓN
No es sencillo para un profano elegir un buen equipo y con él realizar una buena aplicación de producto fitosanitario. Nadie dijo que la agricultura fuese una labor sencilla y sin embargo la decisión anterior puede considerarse habitual entre los profesionales que conocen su trabajo.
¿Qué tengo que saber?: El éxito o fracaso conseguido en la aplicación del “caldo” depende de una concatenación de parámetros: calidad de la materia activa, ejecución de la aplicación, momento de aplicación, estado de desarrollo del “problema”
Se deben conocer las sistemas de máquinas pulverizadoras existentes en el mercado y así poder elegir la más adecuada para los cultivos propios
Elegido el equipo, el agricultor-comprador se cerciorará que el equipo cumple con la normativa legal vigente y dispone de marcado CE (directiva 98/37/CE) también en cuestiones de protección medioambiental (EN 1276/13) y seguridad en el trabajo (EN 907)
Previo al tratamiento se debe hacer una buena elección de sustancias activas; si se van a mezclar productos se deberá asegurar de la compatibilidad de los mismos
Se deben tener los conocimientos suficientes para reconocer la influencia del tamaño y la homogeneidad de la población de las gotas en la eficiencia del producto y así poder regular el equipo para proporcionar el caudal necesario a la presión estipulada y con las boquillas que mejor se adapten.
El agricultor es responsable de mantener su equipo en perfecto estado: vigilando el estado de las boquillas, eligiendo la idónea para el tratamiento a realizar, mantener los filtros limpios…
“Un producto fitosanitario no es bueno o malo en si mismo, los niveles de toxicidad y eficacia depende de las dosis y por ende de la forma de aplicación”.
Hablar de dosis de 1 l/ha o del 1 % de materia activa sería algo utópico sin el equipo adecuado y sin una regulación, presión, caudal, exacta.

ELECCIÓN DEL EQUIPO
En cuanto al producto a aplicar: En cultivos herbáceos los pulverizadores hidráulicos son, en general, imbatibles donde su uso para aplicación de abonos líquidos y herbicidas requiere una distribución mucho menos exigente que la necesaria para hacerlo con insecticidas o fungicidas, por lo que el pulverizador hidráulico es el más indicado.
Para un insecticida en los cuales se cuenta con la “ventaja” de la propia movilidad del “bicho” los equipos más indicados pueden ser los pulverizadores hidroneumáticos (atomizador) aunque también el pulverizador hidráulico cumplirá expectativas.
Los fungicidas son los productos “más exigentes”; normalmente requieren que se trate la mayor superficie posible de la hoja y ahí los nebulizadores son los mejores.
En cualquier caso estas afirmaciones son genéricas pues también habría que considerar si se está tratando con producto de contacto o sistémico.
En cuanto al cultivo a tratar: El cultivo es uno de los condicionantes más críticos. Si el porte del cultivo es leñoso (viñedos, olivares, frutales…) la elección del pulverizador hidráulico no es lo más aconsejable. En estos terrenos los ganadores son los nebulizadores o atomizadores.
Viñedo tratado con nebulizador electrostático foto Martignani
La superficie La superficie foliar de un cultivo arbóreo supera en 10-20 veces a la superficie del terreno donde está plantado, así que el volumen de “caldo” a utilizar aumenta con respecto a los cultivos herbáceos “bajos”, por lo que hay que buscar equipos que usen menos volumen de “caldo” y así compensar. Además el equipo debe ser capaz de lanzar la gota para superar la “barrera” de hojas que se interponen a su paso.
En resumen, tanto el atomizador como el nebulizador, este aún en mayor medida, tienen una aplicación muy concreta pero en ella resultan imbatibles.
Por potencia: No todos los equipos demandan la misma potencia. El pulverizador hidráulico es el menos exigente Los equipos hidroneumáticos son mucho más exigentes en potencia absorbido debido a que la relación aire necesario/líquido pulverizado es grande.
Para un atomizador medio se necesitará, mínimo, un tractor de unos 70 CV

ATOMIZADOR
El atomizador o pulverizador hidroneumático es la máquina más extendida en la protección fitosanitaria de plantaciones frutales. Su funcionamiento es fácilmente entendible cuando se conoce el funcionamiento del pulverizador puesto que un atomizador viene a ser un pulverizador al cual se le asocia un ventilador para producir una corriente de aire.
Aunque la gota se produce en la boquilla, la corriente de aire la modifica dividiéndola y reduciendo su tamaño. El volumen de aplicación, así como el tamaño de la gota se ajusta variando el caudal del la boquilla.
El ventilador de flujo axial genera un caudal de aire que es variable en función del régimen de giro del ventilador. El flujo de aire es el que se encarga del transporte hasta el interior de la masa vegetal. Los ventiladores, lógicamente, varían en tamaño, pero su diámetro suele estar en torno a los 800-1000 mm. las aspas o bien son metálicas, con predominio del duraluminio, o termoplásticos como el PVC o el nylon.
Los diseños en los atomizadores son enormemente variados pues incluso con la colocación de colectores o deflectores para adaptarse al desarrollo del aire van configurando el equipo al gusto del cliente.
El tamaño también condiciona que el equipo pueda ir suspendido o arrastrado por un tractor.
Entre los diseños están unos equipos con impulsión tipo “cañón” y que se usan para realizar tratamientos a distancia.
Los equipos arrastrados tienen unas capacidades que oscilan entre los 1000 a los 4000 L de producto, mientras que los suspendidos no sobrepasan los 1000 L.
En cuanto al peso en vacío de estos equipos oscila entre 300 a 1000 kg para los suspendidos y entre 1000 y 2500 kg en los arrastrados.
El volumen de aplicación de caldo utilizado por los atomizadores es inferior al de los pulverizadores hidráulicos aunque como ya se ha dicho, al tratarse de tratamientos en cultivos arbóreos con hasta 20 veces más de superficie foliar los volúmenes de caldo son muy variables según tratamiento y cultivo.
¡Vaya ventolera!: En los atomizadores el diámetro de las gotas se relaciona con la velocidad de la corriente del aire que normalmente supera los 200 km/h. El volumen de aire generado por el ventilador es muy superior al volumen de líquido expulsado por las boquillas (unas 10.000 veces más)

NEBULIZADORES
De la gran familia de los pulverizadores (hidráulicos, neumáticos e hidro-neumáticos) para tratamientos, los nebulizadores son los menos vendidos. El año pasado, 2017, solo se registraron en el ROMA 105 unidades, cuando fueron 5049 los pulverizadores hidráulicos y 3574 los atomizadores.
Ventas atomizadores y principales marcas (2017 ROMA)
Me resulta curioso comprobar como entre muchos agricultores no les resulta fácil distinguir entre nebulizador y atomizador; incluso noto con frecuencia la utilización del nombre de forma impropia. El “caos” es mayor al preguntar las características de su funcionamiento y lo que más se produce en la respuesta es que “el nebulizador es muy “aparatoso”, con muchas tuberías”.
El funcionamiento: El nebulizador o pulverizador neumático dispone de un ventilador centrífugo, tipo radial, que es el responsable de generar una corriente de aire sobre la cual se sitúa el “caldo”. La corriente de aire, a gran velocidad, es la encargada de que el líquido salga pulverizado.
La velocidad del aire generado por el ventilador es superior a los 250 km/h y la formación de la pulverización se debe al denominado efecto Venturi.
El diseño “hidráulico” de los nebulizadores es más complicado que en sus primos atomizadores y pulverizadores. Su “aparatoso” entramado de tuberías los hace bien visibles.
Nebulizador electrostático con patallas de recuperacion de producto
El diseño de las salidas del aire obedece a criterios de utilización del nebulizador. Lo más habitual es encontrar salidas independientes o tipo “cañón” (suele haber 1 o 2) o bien salidas agrupadas, tipo “mano” (suele haber de 4 a 8 salidas).
La disparidad de diseños y de disposición de salidas permite que las corrientes de aire se orienten mejor que el resto de equipos hacia la vegetación.
Aunque con matices por espacio necesario entre calles y en cabeceras, el nebulizador es el más indicado para la aplicación de insecticidas y fungicidas en aquellos cultivos con mucha masa foliar como por ejemplo el viñedo en espaldera.
Efecto electrostático: En equipos de máxima tecnología se llega a usar el efecto electrostático. Entre las plantas y la niebla química suministrada por los difusores de los nebulizadores se generan fuerzas electrostáticas al cargar las gotas con energía electrostática y así ser atraídas por la vegetación reduciendo mucho las pérdidas por deriva y reducir aún más el volumen de caldo utilizado. Otras ventajas se suman con el efecto electrostático ya que el equipo consigue una distribución muy uniforme, mejor adherencia del principio activo a las hojas y reducción de la contaminación ambiental.
Algunas innovaciones tecnológicas: Existen equipos capaces de detectar espacios entre árboles y, automáticamente a través de sensores de proximidad, dejar de tratar los huecos entre plantas. Otra innovación bien acogida son los túneles de tratamiento en plantaciones en espaldera. Y también la posibilidad de modificar el caudal de aire desde el propio tractor.

¿ATOMIZADOR VS NEBULIZADOR?
A favor del nebulizador: Generalmente los viticultores y fruticultores prefieren el nebulizador. Una de las razones que más pesan para esa preferencia es que se mancha menos en los tratamientos la uva o la fruta. Otra razón es que el nebulizador gasta menos agua; también el tratamiento, por lo general, es más efectivo.
El atomizador en determinados momentos fenológicos de la planta (por ejemplo unos días antes y después de la floración) está poco indicado ya que puede tirar granos al suelo por la propia fuerza del aire generado. El nebulizador genera un flujo de aire continuo pero generando menos turbulencia que en los atomizadores y además la turbulencia generada resulta menos violenta.
Muy a favor del nebulizador está el hecho de que con él se pueden tratar filas enteras, por ejemplo 2, por todas sus caras.
Cobertura de hoja con atomizador a 1500 L/ha
En los nebulizadores con difusores se pueden posicionar de forma independiente con lo que es más sencillo adaptarse a la forma de la vegetación.
Desde el punto de vista energético, el aire generado por el ventilador del nebulizador se aprovecha en su totalidad mientras que en los atomizadores hay parte que se desaprovecha pues sobre 2/3, y según diseños, de la circunferencia del ventilador se aprovecha.
En contra del nebulizador: En tratamientos con cobre y a dosis altas el nebulizador puede tener problemas por taponamiento de boquillas. Además en los tratamientos cúpricos, normalmente invernales, se desea que se moje bien la madera y ahí se prefiere un atomizador.
No resulta fácil regular, utilizar, el nebulizador; en su uso hay que ser más “manitas”, eligiendo el momento exacto de la aplicación e incluso las horas del día (temperatura, humedad y viento). El atomizador da más margen.
Mi opinión:
De nuevo hablando en términos “muy generales”, los viticultores se decantan por el nebulizador mientras que en olivar, almendro, frutales se elije el atomizador. Mi opinión, es que en cultivos leñosos, si pudiese, usaría (compra o alquiler) un atomizador para el invierno y un nebulizador para periodos de máxima vegetación.
En una viña de grandes besanas, sin estorbos en cabecera, el nebulizador es sin duda el equipo ideal. En viñas pequeñas o con dificultades en los giros de cabecera el atomizador te proporciona mucha más libertad.

jueves, 27 de septiembre de 2018

RESTAURACIÓN DEL TRACTOR EBRO 155-E

El Ebro 155 E recién restaurado
JOYAS VOLVIENDO A LA VIDA
Gracias Miguel Ángel: Y una vez más cuento con la ayuda inestimable de un seguidor del blog para dar cabida a una bonita e instructiva entrada.
Hago los honores a Miguel Ángel Rubio Sánchez al cual reconozco que me ha impresionado con su propia presentación y que es el único "literato" que yo he conocido citando a  D. Eduardo Barreiros
Miguel Ángel se ha encargado de dar nueva vida al tractor de su abuelo, un Ebro 155 E, ahora nos lo cuenta a los demás.
¿Y yo?: Pues como no decir que esta entrada es para mi muy entrañable, por lo que representa el proyecto, por hacerse sobre un producto Ebro. En fin, que será de esas entradas que forma parte del conjunto dedicado a esta histórica marca que tanto he querido: Ebro-Kubota, la historia, mi historia ; Un homenaje más a los tractores Ebro ; Kubota K1, el último diseño español ; Ebro lanza un nuevo modelo

EBRO 155 E
Fue un estupendo tractor el cual contribuyó decisivamente a la mecanización del campo español. Se fabricó en la factoría de Zona Franca en Barcelona de Motor Ibérica. Su presentación oficial al mercado ocurrió en 1972.
De herencia le viene al galgo: Se trata de un modelo con toda la herencia de dos "grandes" Ford y Massey Ferguson.
Allá por 1953 se firmó un acuerdo empresarial por el cual la hasta ahora Ford Motor Ibérica traspasa a Motor Ibérica SA sus activos. El acuerdo incluye que Ford mantenga con la nueva empresa, MISA, un considerable apoyo tecnológico.
Posteriormente Ford Motor Company saldrá del acuerdo suscrito pero los ingenieros de MISA ya cuentan con suficiente bagaje para hacer bien las cosas por ellos mismos.
Tras la salida de Ford llega a Motor Ibérica un nuevo socio tecnológico, en este caso se trata de otra supermultinacional, Massey Ferguson que aprovecha la fábrica de MISA para fabricar también sus tractores por lo que de esas líneas saldrán indistintamente tractores Ebro y tractores Massey. Y justo por eso, y para diferenciar los productos, aparece la denominación del 155 E.
La "E" de Ebro marca la diferenciación entre ambas marcas (lo mismo ocurrió con el 160 E y el 684 E) y para acentuar la diferencia también se pintan de diferente color. Ebro sale con color azul (también rojo pero este color en principio se deja solo para la exportación)
Motor: Básicamente será el mismo que Fordson ya había incluido en modelos precedentes (del 38 al Súper 55 y los de la serie D), pero con ajustes propios de la ingeniería de Ebro para ser montado tanto en el 155 E como el 160 E. Se trata de un motor de 4 cilindros de 3610 cm3, diámetro carrera 100 * 115 mm
La potencia homologada a la tdf es de 50 CV (2000 rpm); la potencia máxima de 55 CV. El par motor de 24 kgm a 1200 rpm
Algunas características:
Monta el puente trasero del modelo 480E con frenos de disco bañados en aceite
Llantas traseras preparadas para contrapesos
Sistema hidráulico con bomba independiente en la parte delantera del cigüeñal
Eje delantero independiente, estampado, reforzado y con ancho de vía regulable
Elevador equipado con palanca de fácil regulación manual con control de tiro, profundidad y respuesta (Quatricontrol)
Válvula de control remoto para servicios auxiliares
Blocaje de diferencial con recuperación automática
Asiento con denominación de "lujo" (¡es regulable en altura y peso!)
Toma de fuerza normalizada, 540 rpm, proporcional a las revoluciones del motor
N. de velocidades: 6 + 2 (grupo largo en la caja de cambios para mayor velocidad)
Embrague de simple disco autoventilado
Neumáticos: 7,50-16; 11-36 (opcionales: 12-36; 12-38 y 14-30)
Altura y anchura total: 1.650 m y de 1320 a 1830 mm
Longitud total y distancia entre ejes: 3.320 m y 2.032 m
Luz libre al suelo: 0.250 m
Peso sin contrapesos: 2300 kg
Carrocería: metálica de nuevas líneas, guardabarros planos, faros empotrados...
Opciones: embrague reforzado, doble embrague, dirección hidráulica, faro trasero de labor, barra de tiro oscilante, toma de fuerza acelerada, contrapesos delanteros...
Precio: en torno a las 500.000 pts de 1977 (50.000 pts más si lo querías con dirección hidráulica)

EL TRACTOR DE MI ABUELO
Algo de historia personal: Mi abuelo Casiano fue el ilusionado agricultor que pudo adquirir el 155 E allá por 1977, aunque el tractor se fabricó un año antes, 1976. La venta la realizó el distribuidor oficial de Ebro, Taller Mecánico Bibiano Villanueva Escudero, en Lezuza (Albacete).
El tractor no trabajó demasiado, unas 5200 h, pero eso que se fue abandonando y el tiempo, ¡40 años!, ha ido pasando la factura.
Cuando decidí su restauración el 155 E funcionaba correctamente aunque con algunos problemas técnicos.
En cuanto a mí, el nieto de Casiano, ¿qué puedo decir?. Siempre anduve con la intención de restaurar el tractor que tantos recuerdos me transmitía. Quería, deseaba, dejarlo de nuevo operativo, como en sus mejores días. Un homenaje a aquellos agricultores de raza que subieron la agricultura del país.
Afirmo que la labor ha sido estrictamente sentimental, apenas nos queda alguna hectárea de almendros, pero el tractor es lo único material que nos dejó mi abuelo. ¿Qué mejor que restaurar su tractor?
Los "achaques" del 155E: Los mayores problemas a la vista de la "vieja gloria" eran las pérdidas de aceite por los retenes del cigüeñal; el patinamiento del embrague; pérdida de aceite por la sensibilidad del tercer punto del elevador; pérdidas por la parte interior de ambas trompetas y carcasa de frenos; pérdida por uno de los retenes de los palieres de transmisión traseros; goteo por los retenes de la caja de la dirección; bloqueo de una rueda trasera al frenar;“hipo” en el elevador trasero; traspaso de aceite de la caja de cambios al puente trasero y por último el estado normal de la pintura tras tantos años de vida.
El equipo: Repaso el equipo que ha intervenido en la vuelta a la vida del 155 E.
Como supervisor y alma máter está Nicolás García (mecánico de tractores en Renault, Same y Case) y que por aquel entonces desarrollaba sus labores en la nave de Suministros Agrícolas Gavira. Nicolás es el responsable de convencernos de que traslademos el tractor a su entorno de trabajo y así poder no solo ya supervisar nuestra labor sino ayudar en momentos puntuales.
Otra ayuda inestimable la de Alfonso Plaza Navarro, profesor de chapa y pintura en el IES Jorge Manrique de Motilla del Palancar (Cuenca) y especialista en tuning de turismos. Alfonso será el encargado de pintura.
Yo mismo, Miguel Ángel, profesor de Lengua en un IES y que soy, además de promotor, “el teórico” y que debía estudiarme por las noches tanto los manuales de taller del Ebro 155 E y como no, “la biblia del tractor”, el Árias Paz. Debo reconocer, en honor a los que lo hicieron, que el manual de taller es claro y te va informando debidamente de lo que debes encontrarte en el proceso de desmontaje, así como instrucciones correctas para el montaje.

DEMONTANDO Y REPARANDO
Desmontando: En primer lugar desmonto la carrocería y el radiador que envío para su limpieza. También se desmontan tuberías del sistema hidráulico.
Eliminadas las "chapas" y previo al comienzo de "partir" al tractor, le paso el cepillo de alambre adaptado a un taladro a todo el bloque motor y caja de cambios.
Una advertencia, tanto para la maniobra de “partir” el tractor como el posterior “ensamblado” se necesitan varias personas para evitar problemas y por lo delicado de la operación. Muy importante también es asegurar bien el tractor.
Motor, volante motor y anejos: Una cosa que me animó en la restauración era saber que el motor estaba en perfecto estado. En realidad, el motor original se gripó a las 2500 horas y se procedió a cambiar todo el equipo motor. Ahora para dejarlo “como nuevo” se le ha sustituido la bomba de agua y el alternador.
La bomba inyectora estaba reparada con 4000 horas (retenes y rodamientos)
Se observa al desmontar la campana de embrague y caja de cambios que el retén trasero del cigüeñal está dañado (se trata de un retén que va en dos partes, una en el bloque y otra en el cárter) y se procede a su sustitución. Para ello se desmonta el equipo embrague y volante motor. Se le da un lijado fino al volante motor con lo que se eliminan restos de aceite adherido.
Para poder retirar el cárter hay que quitar previamente la barra de dirección. Con el cárter quitado se puede sustituir la otra parte del retén trasero del cigüeñal.
También, mientras se actuaba en el resto del tractor, se sustituyó el retén delantero del cigüeñal y se cambió la junta de la tapa de la distribución.
Caja de cambios: Al desmontar la tapa de levas del cambio, primer imprevisto: se observa pérdidas de aceite por el grupo de cambio y por el retén de la trompetilla de la maza del embrague; además resulta que el piñón de marcha atrás también está dañado y ahí no acaba la cosa, también se descubre que el eje de mando de caja de cambios necesita reparación.
Se sustituyen tanto el dañado piñón de marcha atrás como el piñón loco. Igualmente se cambian los rodamientos de la parte trasera, los de la toma de fuerza y el retén de la trompetilla, así como los rodamientos de la misma.
En cuanto al volante motor se volvió a montar. Del equipo embrague solo hizo falta cambiar el disco y el cojinete de desembrague. Eso si, debo insistir en dar los correspondientes pares de apriete a cada tornillo.
Bloque trasero: Es necesario partir “algo más” el tractor y así cambiar las piezas referidas en el apartado anterior y los rodamientos de las mismas. Así que se separa el puente trasero de la caja de cambios.
Se han desmontado las carcasas de frenos. Se han sustituido las bolas de freno que estaban deformadas / tostadas. Se reponen los muelles de las mordazas; se han quitado algunas de las juntas metálicas que portan las carcasas de freno, en pro de corregir el desgaste del tractor durante las 5200 horas de trabajo. Se han sustituido los fuelles de las carcasas de los elementos frenantes (los discos y otros elementos de fricción estaban bien) Se han cambiado los rodamientos cónicos de las trompetas (se dañaron y desarmaron al extraer el retén); se han sustituido los retenes-fuelle de las trompetas. Se han reemplazado todas las gomas y juntas tóricas del sistema hidráulico del elevador. Se ha corregido, con apriete y nuevas gomas, la pérdida de aceite que existía por el 3º punto y que en este tractor también es donde está el control de sensibilidad.
Por último se ha aprovechado para limpiar todos los interiores y para cambiar los elementos filtrantes.
Dirección: El maestro Nicolás se encargó de desmontar, limpiar y ajustar la caja de dirección, también le cambió algún retén y… ¡nueva! o mejor que nueva porque se ha acoplado la dirección hidráulica.
Al acoplar la bomba hidráulica de la dirección en el hueco del filtro de aceite, se ha tenido que trasladar el filtro de aceite del sistema hidráulico. La nueva disposición es justo al lado de donde se acopla la polea de trilla. 
Instalación eléctrica: Se procede a limpiar o sustituir algunos cables para tener la instalación eléctrica a punto. Se aprovecha para colocar un testigo de presión de aceite y también se ha instalado tanto un faro de labor como un rotativo.
Pintura: Lijar las superficies, sucesivas capas de imprimación y vuelta a lijar, y el excelente acabado con la pintura de chapas y también del cuadro de instrumentos, tubo y colector de escape (pintura Würth 600 ºC)
Para los vinilos contamos con el servicio de Gráficas SERYAL, en La Roda (Albacete)

TOMANDO FORMA
Según se van acabando los trabajos se procede al montaje. Tras mucho trabajo y muchas incógnitas se empieza a ver “resurgir” el tractor del abuelo.
Montando el puzzle: Es el momento de acoplar los restaurados colector de escape, colector de admisión y tubo de escape y silencioso. ¡Habían quedado como nuevos!
Seguidamente se monta el depósito del gasoil y el asiento del conductor. Es el momento de instalar la válvula y latiguillo de accesorios hidráulicos y elementos colindantes. 
Un momento cumbre es cuando se procede a ensamblar los capós porque esto ¡ya casi parece un tractor!.
Turno para los maestros. Le toca a Nicolás hacer los últimos ajustes a la dirección hidráulica, se han corregido las holguras aparecidas en el eje delantero sustituyendo rodamientos y retenes.
Para rematar la faena se han pintado las llantas y los discos y ponen unas ruedas delanteras nuevas. Solo quedan algunos detalles.

BALANCE FINAL Y AGRADECIMIENTOS
Quizá el proceso, por lo resumido, haya podido parecer sencillo. No lo ha sido. El tractor ha necesitado 240 horas de trabajo. La “cirugía” empezó en octubre de 2016 y se ha terminado en agosto de 2018. Casi 2 años durante los cuales íbamos una tarde semanal, miércoles.
Yo empecé desmontando, pero mi padre ayudó para aligerar el proceso. Nicolás García, más allá de los momentos puntuales de supervisado y ayuda, montó y desmontó la caja de dirección, la barra de dirección, trazó la instalación eléctrica, cambió los rodamientos internos de la caja de cambios, los delanteros de las ruedas, acopló la superficie rodante de los rodamientos de las trompetas y supervisó la unión de las diferentes partes de tractor (motor, caja de cambios y puente trasero)...
Los repuestos los ha facilitado Jorge Gavira Ramírez (aceites, rodamientos, prisioneros, tornillos...) y Repuestos Julián, de La Roda (juntas, rodamientos, muelles, bolas, retenes, prisioneros, pasadores, bomba de agua...) También se ha recurrido al repuesto usado y ahí se ha contado con Marcos Blanco Rosendo, de Galicia, (piñones, eje de mando, tapa de válvulas, tornillería...) La limpieza del radiador ha corrido a cargo de Radiadores Alegre (Albacete)
Especial agradecimiento a Suministros Agrícolas Gavira que nos permitió utilizar su espacio y sus medios. Y reconocer la enorme ayuda de Nicolás, sin él la aventura no hubiese llegado a buen puerto. Yo, en mi juventud, había restaurado motos clásicas y había realizado pequeñas reparaciones en coches, pero esta aventura era una cosa de envergadura mayor y hace falta de alguien que, más allá de lo que prescriben los manuales, sepa las tácticas que requieren los problemas que van surgiendo en el curso de estas operaciones.
La puesta a punto la ha hecho Ismael, el actual mecánico que regenta la nave de Suministros Agrícolas Gavira. En todo el proceso también se ha notado la ayuda de mi compañero, el profesor de mecánica Ángel Olmeda, que ha aportado su tiempo dadivoso y sus valiosos consejos.

Bibliografía
  • Manuel Arias-Paz Guitán: Tractores, ediciones Dossat, Madrid, 2015, decimoquinta edición
  • Manual de taller del Ebro 155 E




Y aquí... ¡ya trabajando!

miércoles, 19 de septiembre de 2018

LA CALIDAD EN LA FABRICACIÓN DE UN REMOLQUE BAÑERA

Bañera terminada en el día de la entrega
Ya he comentado en ocasiones como da gusto tener un blog… me refiero a cuando los amigos se ofrecen a escribir en tu blog. A mi me sirve para tener el blog actualizado con artículos de calidad y “sin dar chapa” y a ellos para mostrar algunos de sus proyectos interesantes y así hacer partícipes al resto de lectores de experiencias enriquecedoras.
En este caso es mi  amigo Luis Medrano (abogado y perito en maquinaria agrícola), quien se ha encargado de recoger en este post su experiencia en el encargo a una empresa puntera de la fabricación de un remolque bañera para su explotación.

EL ENCARGO
Ante la necesidad de adquirir un remolque bañera para nuestra explotación, nos decidimos por hacer el encargo a un fabricante local de reconocido prestigio como es Capilla Fábrica de Maquinaria Agrícola de Don Benito (Badajoz)
La decisión: Queríamos “un remolque de una vez” y para eso lo mejor es confiar en la profesionalidad de empresas de confianza.
Especificación: El remolque tiene las siguientes características:

Tipo y dimensiones: Bañera con costillares de refuerzo de 7,30*2,40*1,6 m; Longitud total 8980 mm; Ancho: 2.550 mm; MMA = 24.000 kg
Chasis: Rebajado elaborado en tubo estructural
Ejes: 3 ejes con el trasero en tándem. Los tres ejes de 120 mm; tambor de freno 400 mm; rodamientos de eje 200 mm; Aletas de polietileno; Faldillas guardabarros
Ruedas: 385/65 22.5 160L 20PR TL Windforce (WT3000); Llantas 10 espárragos. Rueda de repuesto
Frenos: Hidráulicos en los 3 ejes
Basculante: Doble botella hidráulica
Suspensión: Ballestas, tándem en eje trasero
Puerta trasera: Descarga hidráulica, con dos hojas, y doble sistema de seguridad en la apertura (cerrojo hidráulico y uñas)
Lona: tipo abrelatas con pescante frontal
Pintura: Alta resistencia, 2 manos. Pintura interior bañera convencional
Alumbrado: Convencional según homologación
Caja de herramientas

LA FABRICACIÓN
La construcción se inicia con el chasis del remolque.
Se cortan los perfiles de las diferentes vigas y se van ensamblando, junto con el sistema de suspensión por ballestas y ejes.
Chasis rebajado: Obsérvese en las fotos como el chasis es de tipo “rebajado”. A partir de la torreta de giro de dirección, el chasis desciende para conseguir rebajar altura del remolque. De esta forma la torreta queda embutida en la bañera. Evidentemente se trata de un chasis más elaborado, que encarece el producto por su mayor complejidad de fabricación, pero con el marchamo de calidad por rebajar la altura y el centro de gravedad.
Con este tipo de diseño se consiguen dos cosas: Rigidez de chasis en la zona de la torreta, ya que las vigas de tubo estructural de la torreta apoyan sobre las otras del chasis (como un entramado de ladrillos) y modificaciones en la forma de diseño de la caja/bañera, que suponen mayor rigidez, ahorro de material en los travesaños de la caja/bañera, y menos altura. En contrapartida el sistema tiene más horas de trabajo pero el resultado merece la pena.
Bañera: Para ir dando forma a la bañera, se inicia el corte y plegado de chapas. Para reformar la estructura de la misma, y evitar que se deforme con grandes cargas, se añaden “costillas” en los laterales y el frontal de la bañera.

Puerta: Es un punto de calidad para analizar la idoneidad de una bañera. Hay muy diversos tipos, todos ellos con sus ventajas e inconvenientes. No hay puerta perfecta que valga para todo. En este caso, a requerimiento del cliente, la puerta tiene alza hidráulica y también se abre en dos hojas de manera manual. Así mismo cuenta con trampilla para descarga de grano/acoplamiento de sinfín.
Pintura: Una vez terminada la bañera y el chasis pasas a la zona de pintura, ambos por separado. Se desmontan ruedas y tuberías del sistema hidráulico para que no se “contaminen” de restos de pintura. Antes de pintar se somete a una limpieza exhaustiva para garantizar el mejor acabado en la pintura. En este caso el fabricante aplica dos manos de pintura.
Finalizando
Para terminar el proceso de fabricación se terminan de de ensamblar la instalación hidráulica, eléctrica, aletas y faldillas.
A partir de aquí el trabajo queda para el cliente y somos nosotros los encargados de rentabilizar y amortizar rápidamente esta, seguro, buena inversión.